En redes sociales, muchos fans interpretaron la decisión como una posible antesala de un anuncio artístico, mientras que otros la vincularon a eventuales reacciones adversas por el contenido y el enfoque cultural de su show, centrado en la identidad latinoamericana y la unidad regional.
Durante la actuación, Bad Bunny estuvo acompañado por figuras como Lady Gaga, Ricky Martin, Cardi B y Pedro Pascal, y desplegó banderas de distintos países de América. El espectáculo también incluyó una boda real en el campo de juego, confirmada posteriormente por la organización del evento.
La presentación, sin embargo, no estuvo exenta de polémica. El presidente de EE.UU., Donald Trump, calificó el show como "absolutamente terrible" en una publicación en Truth Social, donde criticó tanto la música como el baile y cuestionó que el espectáculo no representara, según su visión, los valores del país.
Desde el entorno del artista no hubo comentarios inmediatos sobre la decisión de borrar el contenido de sus redes, ni se ha aclarado si se trata de una pausa temporal o de una estrategia vinculada a futuros proyectos.