Príncipe Harry enfrenta su última batalla legal contra la prensa británica: Esto se sabe
Por su parte Associated Newspapers ha rechazado las acusaciones y las ha calificado de infundadas, asegurando que sus periodistas actuaron dentro de la ley
Espectáculos.- El príncipe Harry volvió a Londres para enfrentar lo que se considera el capítulo final de su prolongada disputa judicial contra los tabloides del Reino Unido.
El duque de Sussex compareció ante el Tribunal Superior en un juicio clave contra Associated Newspapers, editor del Daily Mail, en un proceso que podría extenderse por varias semanas y en el que están en juego millones de dólares en indemnizaciones.
Se trata de un nuevo juicio, el cual forma parte de una serie de demandas realizar por el hijo menor de la princesa de gales, en donde acusa a varios medios británicos de haber invadido su privacidad durante décadas en donde señala Daily Mail y a su grupo editorial por presuntamente recurrir a métodos ilegales de obtención de información.
Entre las acusaciones se incluyen la contratación de investigadores privados para espiar llamadas telefónicas, intervenir mensajes de voz, instalar dispositivos de escucha y acceder a registros financieros y médicos con el objetivo de publicar historias sensacionalistas.
Por su parte Associated Newspapers ha rechazado las acusaciones y las ha calificado de infundadas, asegurando que sus periodistas actuaron dentro de la ley.
Un juicio que marca un momento histórico
El proceso judicial se desarrolla en el Tribunal Superior de Londres y se espera que dure alrededor de nueve semanas. Con su comparecencia, el príncipe Harry vuelve a hacer historia al convertirse, por segunda vez en más de un siglo, en un miembro destacado de la familia real británica que testifica personalmente ante un tribunal.
¿Quiénes acompañan a Harry en la demanda?
El duque de Sussex no está solo en esta batalla legal. En el mismo proceso figuran otros demandantes de alto perfil, entre ellos el músico Elton John y su esposo David Furnish, así como las actrices Elizabeth Hurley y Sadie Frost.
Todos ellos sostienen que fueron víctimas de prácticas ilegales de recopilación de información durante los años noventa y dos mil. Los demandantes afirman que desconocían haber sido espiados hasta que, años después, investigadores privados se acercaron a ellos para revelar cómo operaban ciertos medios.