Las oportunidades de crecimiento, el éxito y la adicción a las drogas marcaron el transcurso de su existencia
Espectáculos.- La vida de Matthew Perry ha acaparado la atención de la prensa internacional luego de que el actor fuera encontrado sin signos de respuesta en la bañera de su residencia en Los Ángeles.
Perry nació en Williamstown, que es un pueblecito de Massachusetts de unos escasos siete mil habitantes. Sus padres se divorciaron poco después de su nacimiento, lo que lo llevó a la ciudad de Ottawa, en Canadá, donde vivió toda su infancia y parte de su adolescencia.
Desde muy pequeño mostró un gran interés por el tenis y decidió iniciarse en este deporte. Existen registros de que Perry consiguió buenos resultados en su primera etapa como tenista. Posteriormente, se trasladó con su padre a la ciudad de Los Ángeles, donde abandonó sus sueños de ser deportista y dedicarse de lleno a la actuación.
Con 16 años tuvo su primera oportunidad en una producción importante, al interpretar a George Gibbs en Buckley School. Luego, un director de cine se fijó en él y lo invitó a un casting que le permitió hacerse con un pequeño papel en “Una noche en la vida de Jimmy Reardon”, de River Phoenix.
A principios de los noventa, el joven actor participó en diversos proyectos, pero siempre bajo roles secundarios. En 1993 se aventuró a escribir su propia serie televisiva, aunque esta idea tampoco llegaría a buen puerto. Finalmente, el año de 1994 le cambió la vida.
El éxito de Friends y sus problemas personales
Tras realizar un nuevo casting, los directores de la serie Friends le dieron el papel de Chandler Bing, que era un peculiar personaje, alegre y carismático, que resultó crucial en el éxito mundial de esta comedia televisiva. Tal fue su impacto, que en 2002 recibió una nominación por su trabajo en los Premios Emmy.
No obstante, los años posteriores al apogeo de la reconocida comedia se mostraron para él como una época agridulce. Perry tuvo que compaginar su participación en otras producciones audiovisuales con la adicción a las drogas y sus constantes intentos de rehabilitación.
Sus problemas con el uso de medicamentos con fines recreativos fueron reconocidos por el propio actor, quien no reparó en hablar de ello públicamente. Incluso llegó a aceptar que estos representaban un problema financiero para él.
Finalmente, el sábado 28 de octubre fue encontrado por su secretaria sin signos de respuesta en la bañera de su casa. Pocas horas después, sus familiares notificaron su fallecimiento.
Matthew Perry vivió una vida intensa, de grandes oportunidades y dolorosas decepciones. Sin embargo, de lo que no cabe duda es de su imborrable huella en la cultura popular y la industria del entretenimiento occidental.