Durante la jornada, el también flautista afirmó que los estudiantes poseen un altísimo nivel de formación, producto de la extraordinaria educación musical impartida en la institución.
A su vez, agregó que pudo reconocer y evaluar el trabajo de este grupo desde su experiencia, con lo que busca guiarlos en aspectos en los que deben mejorar, sin dejar de lado el énfasis que deben hacer en la ejecución de las piezas.
Como parte de la finalización de una etapa académica, “quise recordarles la importancia de la técnica y los contenidos, que es un trabajo que han hecho de manera excepcional los docentes del Conservatorio, para formarlos como grandes músicos”.
Explicó que en el caso de los instrumentos de viento, es necesario tomar en cuenta la forma de respirar, postura del cuerpo, nervios en escena, equilibro de las manos, entre otros aspectos, para que vayan perfeccionando cada día.
“Mi consejo para estos niños y jóvenes es que ejecuten con amor y pasión en lo que hacen, que tengan la humildad para escuchar y aprender. También deben tener metas claras y sueños, luchar y prepararse para hacerlos realidad, porque la música es un arte y puede convertirse en el camino de vida de quien lo decide, y para ello hay que formarse”, enfatizó.
Para este destacado músico resulta interesante haber conseguido en el Conservatorio una gran fortaleza para niños y jóvenes. “Tienen una visión clarísima que ha sido formada por sus profesores, y eso me satisface enormemente. Veo que tienen herramientas de altísimo nivel y estoy muy feliz por eso”. Posteriormente, felicitó a la directora de la institución María Vadell y a todo su cuerpo docente por la ardua labor formativa de jóvenes músicos.