"Sé que lo intenté, sé que lo encontré, pero siento que no llegué a tiempo. Queríamos durar toda la eternidad juntos", dijo a EFE durante el velorio en una funeraria en el sector La Florida de la capital.
Durante las dos semanas y dos días que duró la búsqueda, Peña compartía en tiempo real detalles en su cuenta en Instagram, donde también pedía ayuda y equipos, como un martillo de aire, un compresor de remolque y una planta eléctrica, para facilitar la misión.
Pese a que con el tiempo disminuían las probabilidades de encontrarlo con vida, tenía su "fe intacta" y guardaba la esperanza de que Yordy Paredes, de 22 años, siguiera vivo.
"Siempre va a ser el amor de mi vida, siempre, y espero que algún día nos volvamos a encontrar", expresó el también médico de treinta años de edad.
Cerca del vehículo fúnebre, Peña escuchó este domingo cabizbajo las palabras de consuelo de un par de amigas de su pareja. Tenía la piel enrojecida de tantos días bajo el sol caribeño entre las ruinas de la residencia en el sector Tanaguarena, en La Guaira.
La búsqueda
El 24 de junio, Peña había salido de su casa para visitar a su madre e hijos, en otra localidad de La Guaira.
Los terremotos también desplomaron la vivienda de su mamá, pero ellos lograron salir, tras lo que intentó comunicarse con su novio, pero no contestaba, y la señal de telefonía móvil colapsó, así como otros servicios.
El joven doctor corrió hasta llegar a su edificio, uno de los numerosos inmuebles que colapsaron en La Guaira. "Cuando llegué, me encuentro con el edificio devastado. Yo no paraba de gritar intentando localizarlo, porque no sabía si le dio chance de bajar", recordó Peña, quien recorrió los alrededores y visitó un hospital en su búsqueda.
Entonces, dijo, entendió que "estaba en casa".
Empezó entre los escombros solo y luego, poco a poco, se formó un pequeño grupo al que posteriormente se sumaron rescatistas y bomberos.
Peña insistió, pese a que los rescatistas "abandonaban la misión porque se ponían en riesgo, al ver lo peligroso" que era.
"Amor, espérame un poco más. Ya casi llego, amor, por favor", escribió en Instagram el 7 de julio, día del cumpleaños de su novio.
El último mensaje
El 8 de julio, cuando se cumplieron dos semanas de los sismos, ya estaban más cerca: habían logrado llegar a lo que era la cocina de su apartamento, y dos días después, a la sala.
Fue ahí donde, en la madrugada del sábado, lo encontraron. Lo primero que vio fueron sus dedos. "Ya sabía que era él. Cuando tú conoces a una persona, sabes todo", afirmó.
Entre las ruinas también encontró el peluche que le regaló el 14 de febrero de este año, Día del Amor y la Amistad, así como un reloj y dos camisetas.
"Ver nuestras cosas en el apartamento ya era desgarrador, y después encontrarlo a él...", relató.
En su teléfono, guarda el último mensaje que Paredes le envió: "Te amo muchísimo, siempre voy a estar a tu lado, en cada rincón".