Versiones de prensa hablaron de una historia clínica “grave” y un periodista estadounidense, contó que la hospitalización de James tendría que ver con una enfermedad llamada rabdomiólisis.
“Es una afección grave, potencialmente mortal, que implica la rápida descomposición del músculo esquelético, liberando proteínas dañinas (mioglobina) en la sangre y causando a menudo insuficiencia renal. Los síntomas principales incluyen dolor muscular intenso, debilidad y orina oscura, similar al té”, escribió.
Tras estas declaraciones el entorno del jugador desmintió las versiones de una extraña enfermedad. “No sabemos de dónde sale eso”, indicaron.
Esas mismas fuentes fueron las que le confirmaron a El Tiempo la causa de la deshidratación, una “virosis estomacal” y ratificaron cómo fue la dolencia del jugador.
"Se sintió mal después del partido, fue atendido en el camerino, viajó a Minnesota y lo hospitalizaron de lunes a miércoles. Está en su casa desde el jueves", señalaron.
La Federación Colombiana de Fútbol tuvo comunicación con el cuerpo médico del Minnesota United y este ratificó todo el tratamiento que le hicieron al jugador.