Seattle, demostró superioridad desde el primer minuto apoyándose en una defensa férrea que no dejó jugar cómodos al equipo de Nueva Inglaterra que contó entre sus filas al criollo Andy Borregales.
La gran figura del encuentro fue el pateador de Seattle, Jason Myers, quien anotó casi todos los puntos de su equipo. Cada vez que se acercaba a la meta, Myers aprovechaba para sumar de a tres, lo que mantuvo a los Patriots siempre a raya.
Adicional a esto, los Patriots se convirtieron en el segundo equipo en la historia de la NFL en no conseguir un punto en los primeros tres cuartos de un Super Bowl. Los primeros en registrar esto fueron los Vikingos de Minesotta en el año 1975.
Este título resulta memorable, ya que es la segunda vez en su historia que logran ganar el campeonato máximo del fútbol americano. Su último campeonato fue hace 12 años.