"Sin perjuicio de la suspensión preventiva automática a la que estaba sujeto hasta la fecha de dicha decisión, se considerará la suspensión preventiva no automática del jugador y se otorgó carácter de urgencia al procedimiento", indica el comunicado del Comité Disciplinario de la Federación Portuguesa de Fútbol, difundido por medios.
Es de recordar que el futbolista ya se encontraba bajo una suspensión provisional automática antes del inicio del procedimiento disciplinario. Posteriormente, el Consejo decidió imponerle una suspensión preventiva temporal adicional, no automática, calificando así el caso como urgente.
Según el reglamento disciplinario de la Federación Portuguesa, Cristiano podría enfrentarse a una suspensión de competición de entre uno y seis meses, además de una multa, si su salida del equipo se considera injustificada.
La polémica se originó a finales de septiembre, cuando abandonó la concentración de Portugal en medio de un desacuerdo con el seleccionador sobre su participación en los partidos.
El 7 de octubre, el delantero se pronunció públicamente sobre lo ocurrido, explicó los motivos de su decisión y pidió disculpas a sus compañeros y a los aficionados. Asimismo, reconoció que su comportamiento podía tener consecuencias disciplinarias y dejó en manos de la Federación Portuguesa la evaluación del caso.