La gran figura de la jornada fue el derecho Jacob Misiorowski, responsable de labrar la victoria tras una labor dominante de cinco entradas en blanco
Deportes.- Con una solidez absoluta desde el montículo, los Cerveceros de Milwaukee vencieron 5-1 a los Piratas de Pittsburgh y aseguraron formalmente el título de la División Central de la Liga Nacional por cuarta temporada consecutiva.
El triunfo dejó al conjunto de Milwaukee a la espera del juego de los Chicago Cubs, quienes cayeron poco después ante los Bravos de Atlanta para sellar matemáticamente la coronación. La plantilla siguió las acciones por televisión y desató la celebración una vez decretado el último out.
La gran figura de la jornada fue el derecho Jacob Misiorowski, responsable de labrar la victoria tras una labor dominante de cinco entradas en blanco. El abridor lució una potencia desbordante al alcanzar las 100 millas por hora en nueve de sus primeros 10 envíos y registrar un total de 43 lanzamientos que superaron esa barrera, completando su faena con 82 pitcheos en total, cinco sencillos permitidos, un boleto concedido y siete ponches recetados.
Tras la actuación de esa jornada, el abridor de Milwaukee mejoró su efectividad a 1.89, elevó su foja a 15-5 con su cuarta victoria consecutiva y alcanzó los 243 ponches en la campaña.
La ofensiva respaldó la labor monticular desde temprano. Jake Bauers abrió el marcador tras embasarse con sencillo, avanzar por un rodado más un wild pitch, y llegar al plato mediante un elevado de sacrificio del venezolano Luis Lara. El propio Lara y Joey Ortiz destacaron al remolcar dos carreras cada uno para distanciar a los Cerveceros en la pizarra.
La única respuesta de Pittsburgh llegó por la vía del poder, cuando Brandon Lowe conectó su cuadrangular número 30 del año. La conexión significó el jonrón 171 de la temporada para los Piratas, batazo con el que igualaron el récord histórico de la franquicia impuesto en 1999.