El máximo responsable del banquillo amarillo admitió que está siendo "una tragedia muy grande" para la entidad y para el mundo del voleibol el fallecimiento de un jugador que el equipo español siguió "mucho tiempo" y que tenía "muchas ganas" de jugar en Gran Canaria.
"Pensamos que era su momento para sumarse. Nos transmitía su carácter competitivo. Todos hablan de su espíritu solidario. Días muy duros", aseguró Camarero en declaraciones remitidas por el club en redes sociales.
La muerte del capitán de la selección venezolana, Willmer Rivas, de 31 años, su esposa Mariángel Pérez y su hijo Theo fue confirmada el 5 de julio, tras hallarse sus restos mortales y los de su familia entre los escombros de su residencia en La Guaira, después de varios días intensos de búsqueda y llamados de emergencia de compañeros de profesión para localizarlos.
Rivas había fichado este verano por el Guaguas, equipo donde estaba llamado a sustituir el hueco que había dejado la salida del jugador cubano Osmany Juantorena.