En esta edición, uno de los protagonistas tecnológicos será el Adidas Trionda, el balón oficial diseñado con un sensor interno de alta sensibilidad. Este dispositivo es capaz de enviar datos hasta 500 veces por segundo, registrando cada toque y movimiento de la esférica.
Así que la información captada por el balón se transmitirá al VAR en tiempo real, lo que permitirá determinar con exactitud matemática el punto de impacto en jugadas dudosas, como manos o faltas en el límite del área. También, potenciará la versión mejorada del fuera de juego semiautomático, utilizando avatares tridimensionales generados por IA para visualizar la posición de los jugadores con una precisión milimétrica.
El uso de la inteligencia artificial busca eliminar la subjetividad en decisiones geográficas del campo, como si el balón cruzó la línea de gol o la detección de fueras de juego imperceptibles al ojo humano.
Con la implementación de estas herramientas, el Mundial 2026 se perfila como un laboratorio tecnológico.