Del coco a la firmeza de la piedra
A medida que perfeccionaba su técnica de manera autodidacta, Francisco buscó nuevos desafíos. Incorporó maderas venezolanas de alta nobleza como la vera y la caoba, hasta dar con el bálsamo, un material con el que logró tal nivel de afinidad que afirma con convicción: "Es una palabra que ya se parece a mí".
Su inquietud artística no se detuvo allí. Con el tiempo sumó piedras a sus piezas, adentrándose en un proceso que le exigió paciencia, investigación y dominio técnico. "Al principio desconocía qué herramientas necesitaba, pero la práctica te va dando el conocimiento. Para trabajar la piedra hay que cultivar la paciencia", explica. Su afán de aprendizaje lo llevó a investigar sobre la geología local y a adaptar herramientas de mecánica dental —fresas de carburo de tungsteno, circonio y zirconio— para lograr cortes precisos en minerales de alta dureza.
Así nació un concepto distintivo: la alta joyería artesanal orgánica. Bermúdez diseña pectorales, gargantillas, collares, pulseras y anillos cargados de una estética ancestral. Para el orfebre, la inspiración emana de la gracia divina presente en el entorno natural: "Si Dios imprimió su creación en nosotros, también tenemos la facultad de crear. Toda la naturaleza almacenada en cada ser humano es mi fuente de inspiración".
"Planeta Coco": Un homenaje a la identidad y a la perseverancia
El sello distintivo de su obra lleva por nombre Planeta Coco. Esta denominación rinde homenaje a la palma de coco (Cocos nucifera), conocida popularmente como la "palma de Dios" por sus infinitas propiedades medicinales, espirituales y materiales. Residiendo cerca de la costa, rodeado de palmeras, Bermúdez asumió esta especie como una maestra de la paciencia y un símbolo de arraigo e identidad.
Su labor artística ha trascendido las fronteras de su taller. Ha mantenido una participación activa en la dinamización cultural del municipio Juan José Mora y del estado Carabobo, promoviendo el arte en casas de la cultura e instituciones gubernamentales. Entre sus logros más destacados se encuentra la exhibición de uno de sus pectorales en las salas del Museo de Arte de Valencia (MUVA), hito que consagró su propuesta orfebre en espacios museísticos de relevancia regional y nacional.
Hoy, Francisco Bermúdez continúa transformando la materia en su taller, concibiendo cada joya como un puente entre la memoria ancestral, la naturaleza y la fe. Su trabajo y catálogo de piezas pueden conocerse a través de sus plataformas digitales en Instagram: @planetacocofranciscobermudez.