El origen de esta práctica se remonta a 2004 con el estreno de la serie juvenil Floricienta, producida por Cris Morena y protagonizada por Florencia Bertotti
Cultura.- Cada 21 de septiembre, se ha consolidado la costumbre de obsequiar flores amarillas, una tendencia impulsada masivamente a través de las redes sociales como Instagram o TikTok.
El origen de esta práctica se remonta a 2004 con el estreno de la serie juvenil Floricienta, producida por Cris Morena y protagonizada por Florencia Bertotti. La narrativa y, en especial, el tema musical "Flores amarillas", donde la protagonista anhela recibir este gesto como símbolo de amor verdadero, convirtieron a estas flores en un emblema de la cultura popular.
Aunque el color amarillo se asocia tradicionalmente con la alegría, la paz y la prosperidad, el auge digital resignificó el hito televisivo, convirtiendo el regalo de un ramo en un ritual romántico infaltable para dar la bienvenida a la estación primaveral en el hemisferio sur.
La tradición, que inició en Argentina, se ha masificado en todo el continente americano, convirtiéndose parte de la cultura juvenil en los últimos años.
¿Por qué "flores amarillas"?
Las flores son elementos muy importantes en Floricienta, las cuales representan a su alegre protagonista. Durante la primera temporada, hay una escena en que Flor recibe cientos de ellas por parte Franco, el hermano de Federico Fritzenwalden quien la quería conquistar. Se volvió en una escena emblemática del programa.
Sin embargo, se volvieron particularmente populares a partir de la canción "Flores Amarillas". Se trata de uno de los hits de la segunda temporada. El videoclip estaba ambientado en la década de 1950 y Flor esperaba que Máximo le entregará sus tan deseadas flores amarillas, un gesto de amor.
No obstante, se dice que la idea original de regalar flores amarillas tuvo lugar en la serie “Gilmore Girls” (2000) cuando Lorelai Gilmore recibe mil ramos de estas bonitas flores. También, tres años después, una escena similar tuvo lugar en la película “El gran pez” (2003).