El equipo, liderado por los investigadores Javier González y Xavier Santamaría, colocó un útero donado en un recipiente especial de la máquina, llamada técnicamente PUPER y apodada "Madre". En mayo de 2025 conectaron los vasos sanguíneos y usaron sangre humana. Así lograron mantener el útero viable durante 24 horas, un tiempo récord para un órgano fuera del cuerpo.
Con esta prueba, los científicos desean conservar úteros donados durante todo el ciclo menstrual (unos 28 días). Así, podrán estudiar de manera sencilla trastornos ginecológicos, como la endometriosis o los miomas, y observar cómo un embrión se adhiere a la pared del útero en las primeras etapas del embarazo.
A largo plazo, el creador de la fundación, Carlos Simón, imagina un futuro en el que una máquina como "Madre" pueda gestar a un ser humano por completo, desde el embrión hasta el neonato, de manera independiente.
"No sé si llegaremos a tener embarazos dentro del útero fuera del cuerpo, pero al menos estamos preparados para comprender todos los pasos necesarios. Hay que empezar por algún lado", afirmó.