La corporation multinacional de telecomunicaciones laza al mercado un nuevo teléfono que lleva la autonomía a uno de sus extremos
Ciencia y Tecnología.- El Nokia 1100 fue uno de los grandes representantes de aquella época en el que cargar el teléfono todas las noches no formaba parte de nuestra rutina y HMD quiere recuperar ahora parte de su espíritu con el Nokia 300 Charge, un nuevo teléfono básico que lleva la autonomía a uno de sus extremos.
La gran protagonista es una batería extraíble de 3.700 mAh, la mayor incorporada hasta ahora por HMD en uno de sus teléfonos básicos. Según los datos oficiales, permite superar los 40 días en espera y alcanzar hasta 37 horas de conversación.
Un móvil legendario
El teléfono puede convertirse en una batería externa de 10 W para cargar otros móviles o accesorios mediante USB-C, una función que se activa directamente con un botón físico. También cuenta con una potente linterna LED, hasta cuatro veces más luminosa que la incorporada en el Nokia 105 de 2023.
El resto es deliberadamente modesto. Tenemos una pantalla de 2,4 pulgadas con resolución QVGA, procesador Unisoc SC6531E, 4 MB de RAM, 4 MB de almacenamiento y soporte para tarjetas microSD de hasta 32 GB. Hay además conector de auriculares de 3,5 mm, radio FM y una sencilla cámara trasera.
La conectividad se limita a redes 2G, dejando claro que esto no pretende sustituir a un smartphone. Es precisamente lo contrario: un teléfono construido alrededor de aquella vieja máxima que hizo famoso al Nokia 1100, hacer pocas cosas, pero estar siempre preparado cuando se le necesita.
El Nokia 300 Charge debutó comercialmente en Filipinas, marcando un nuevo paso en la tendencia de dispositivos básicos (dumbphones) enfocados en usuarios que buscan autonomía prolongada, herramientas de emergencia o una alternativa libre de notificaciones.