Ante las fallas en el suministro eléctrico, los pacientes y familiares claman a las autoridades para que a través de su buena gestión, doten la unidad de diálisis de una planta eléctrica, debido a que cuando se va la energía eléctrica no pueden ser dializados y deben esperar uno o dos días, lo que complica su condición de salud, indicó María Dávila.
De igual manera, mencionó que los aires acondicionados no funcionan y las máquinas de diálisis emanan un vapor que genera un calor insoportable que a los pacientes les cuesta tolerar por su condición de salud.
Por otra parte, Ávila señaló que la atención por parte del personal médico es muy buena, pero la infraestructura se encuentra un poco deteriorada y algunos pedazos de la fachada se derrumban debido a la notoria filtración en paredes y techo, lo que representa un riesgo para los transeúntes y para quienes esperan para ingresar al centro de salud. (María Eugenia Espinoza)