Carabobo
Primera Casa Provida en Venezuela abrió sus puertas en Valencia, “no lo abortes, dámelo a mí”
"El acompañamiento espiritual es primordial" señala Vicdeibis
1 de agosto de 2022
Carabobo.- El ministerio de la Iglesia Católica “No lo abortes, dámelo a mí” es parte de la fundación “Señor, que todos escuchen Tu voz” (Fundase), presidida por el padre Miguel Romero, mismo que fue creado con el objetivo de brindar apoyo y acompañamiento a las mujeres embarazadas que no cuentan con los recursos necesarios (materiales, espirituales, económicos, ente otros) para traer un niño al mundo.

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También este ministerio se basa en promover el valor sagrado de la vida humana desde su concepción en el seno materno hasta la muerte natural, tomando como base el respeto a la dignidad humana.

El pasado mes de marzo, durante una actividad especial, la directiva de Fundase presentó la primera Casa Pro Vida de Venezuela, la cual está situada en el centro de Valencia. En estos espacios se brindará ayuda psicológica y médica a mujeres embarazadas con intención de abortar, además de atender a aquellas que presenten el síndrome post aborto; a su vez, las mujeres contarán con especialistas para cada área, los cuales brindarán los servicios requeridos para que ellas puedan tener un control seguro de su embarazo en todos los ámbitos.


En una entrevista realizada a la directiva de la fundación pudimos conocer un poco más sobre esta bella y notable obra que junto de la mano de Dios ha podido ayudar a muchas muchachas que en su momento lo han necesitado.

¿Cómo nace este ministerio?

“Esta obra inicia con el ministerio de evangelización ‘Shema’, por allá en el año 2005 aproximadamente cuando estábamos realizando una actividad especial en la zona sur de Valencia, la cual se llamó ‘33 días de salvación’. Durante todos esos días teníamos que mover tarima y sonido diario para llegar a las distintas comunidades. Ya cuando estábamos finalizando el período de la actividad, en un lugar asistieron muchas muchachas embarazadas; ahí al padre Miguel Romero le nace una inquietud de ayudar a estas chicas, él sintió la necesidad de crear algo pro vida, que pudiera brindar apoyo a cada mujer que estuviese pasando por un proceso difícil y que estuviera pensando en abortar”, expresó Vicdeibis Martínez, vicepresidente de Fundase.
“En ese momento, cuando ya existía la idea en la mente del padre, a él se le vino una frase de la Santa Madre Teresa de Calcuta que había dicho durante un discurso en la ONU, con respecto a la opinión de la Iglesia con este tema, y fue ‘no lo abortes, dámelo a mí’, y así fue como decidimos llamar el ministerio y crear este programa”.
 
Al principio fue difícil porque no conocíamos mucho del tema y no sabíamos cómo íbamos a lograr que todo se diera, pero confiamos en Dios y desde el día uno con la oración dimos paso a algo que ya hoy día les ha brindado apoyo a las mujeres que en su momento han pensado en este destino como única alternativa”, acotó con tono preocupado, pero a la vez lleno de voluntad de servicio y de brindar lo mejor a quien lo necesita.



Siendo un tema muy controvertido en la sociedad, hoy día existen personas que están a favor del aborto. Sin embargo, este ministerio originario de la ciudad valenciana busca brindar las herramientas en todos los ámbitos para evitar que esto suceda, puesto que recurrir a este mecanismo puede ser algo perjudicial para la persona.

¿Cómo ayuda el ministerio a las jóvenes embarazadas?

“Primero, las muchachas nunca llegan a nosotros directamente; la mayoría lo hace a través de un amigo o una persona conocida. Es ahí cuando la obra del ministerio inicia; nos ponemos en contacto con la chica, iniciamos con el acompañamiento espiritual y luego el control con los médicos para que lleve un buen embarazo”, contó Mariana Luna de Ecarri, directora de la Casa San José.

“Al principio no es fácil, la mayor parte del tiempo las chicas tienen miedo cuando se ven sin opciones y para salir de lo que para ellas es un problema prefieren abortar. Nosotros las apoyamos desde el día uno para que sepan que no están solas y que aquí tienen un hogar, una familia que estará con ellas pase lo que pase”, aseguró.

¿Cuánto tiempo dura el acompañamiento?

“Desde el día uno nosotros estamos con las chicas. Primero es conocerlas y hablarles de lo que hacemos; luego se les lleva con el médico para que puedan evaluarlas y entrar en un control; van al psicólogo con el objetivo de que puedan llevar todo con tranquilidad y se ora siempre por ellas. Luego ya cuando dan a luz estamos presentes los primeros 3 meses con ellas. Sin embargo, somos humanos y es difícil no encariñarse, por lo que el contacto es permanente. Nunca las dejamos solas, ellas en nosotros consiguen una familia y la familia es para siempre”, dijo Mariana con un tono maternal y afectuoso mostrando que más que una obra es la mano de Dios en medio de todo.

¿El ministerio adopta a los niños?

“El tema de la adopción en el país no es algo tan fácil; las leyes pueden ser algo complicadas, por lo que realizar este proceso suele ser tardío. Sin embargo, para cumplir con eso se debe ir a todos los entes relativos a este tema para que sean los encargados de que se cumpla un proceso de adopción con alguna familia sustituta, pero tiene su proceso.

Cabe destacar que aunque el nombre es ‘No lo abortes, dámelo a mí’, todavía no nos hemos quedado con el primer niño. Gracias a todo lo que se hace por estas muchachas ellas terminan enamorándose de sus bebés y aceptan ser madres. Es algo natural para ellas una vez empiezan a vivir todo el proceso. El acompañamiento espiritual es primordial para que este punto se logre, al igual que el psicológico. Pero al final del camino son las mejores madres de todas”.
 
Nuestra misión siempre va a ser dar todas las herramientas necesarias para que las chicas puedan amar la vida, aceptar que aunque quizá su embarazo no fue el deseado, la criatura que está en el vientre no tiene la culpa. Queremos que vean en nosotros apoyo, que no las vamos a juzgar, que no vamos a ver con malos ojos. Todo lo contrario, aquí van a recibir todo lo que necesiten y el mensaje es que no están solas. Dios ama a todos Sus hijos por igual y aquí pueden tener una familia”, aclaró Vicdeibis.

Una casa pro vida

“Desde hace mucho tiempo no teníamos un lugar propio para atender a las chicas; ellas no quieren ir a la iglesia y no porque no quieran buscar de Dios, lo hacen porque temen ser juzgadas y señaladas; por esa razón es la necesidad de una sede donde estén los medios, esté el consultorio psicológico, el ginecológico, el personal de acompañamiento, un lugar donde tengan todas las comodidades para pasar su embarazo sin temor alguno. Un lugar en que se sientan queridas y protegidas y no como un centro sin sentimiento. El objetivo es darles lo mejor para que ellas puedan dar lo mejor de sí”, alegó Mariana.

“Cada caso se lleva con suma prudencia y cuidado, no exponemos a las chicas, todo es con cuidado y respeto para ellas. Nuestro objetivo es brindar lo mejor para ellas, y es tanto así que al final terminan enamoradas de sus bebés”, aseguró la directora de la Casa San José, la cual es la primera casa pro vida de Venezuela.

Esta bella acción social es algo más que dar, es brindar amor a quien más lo necesita y lo requiere, es brindar una mano amiga y un abrazo de consuelo; saber que no estamos solos en el mundo es el mejor regalo de amor que Dios nos puede dar y más cuando viene de personas de fe.

“Invitamos a todas las personas a colaborar; se requieren muchas manos para que esto se dé, y en todo lo que puedan aportar estaremos agradecidos, que todo sea para Dios”.

“Lo que importa es la cantidad de amor que ponemos en el trabajo que realizamos”. Santa Madre Teresa de Calcuta.


Por Franny Cordero
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VÍA NT
FUENTE Editoría de Notitarde