Mascotas callejeras merecen una segunda oportunidad
Para María Virginia Deibis, presidenta de la Fundación Mesticitos, el impulso de ayudar es por el gran amor y respeto que siente por los animales
Carabobo.- Una mestiza sin nombre fue abandonada hace años en la Universidad de Carabobo, andaba perdida, sin rumbo y recién bañada. Sus dueños no volvieron por la perra, ni miraron atrás. La activista Gerybeth Silva, que se encontraba en sus primeros años de carrera en la facultad de derecho, lo miro y aun con todos los animales ya ingresados en su hogar quería llevárselo, pero no hubo manera.
A las 6 pm cuando ya se encontraba en casa, mediante una llamada de unos amigos conocedores de su activismo, le informaron que fue atropellada y sin modo de ser salvada. Lo mismo le pasó a un perrito comunitario de Los Samanes, quien solo pudo quedarse viendo, cerca del característico puente del lugar, como su dueño se alejaba en su coche.
Es lo que sucede día a día con los perros carabobeños quienes son abandonados a su suerte, teniendo que enfrentar una nueva vida llena de peligro y frío constante.(Lea también: San Joaquín celebrará las ferias en honor a la Virgen del Carmen del 7 al 24-Jul)
Silva, es una activista valenciana que trabaja con 20 perros y 11 gatos. Su amor a los animales es desde siempre y su ayuda solo ha crecido. Recordó como a los 9 años de edad como solía defender a las iguanas de la maldad de sus compañeros cuando estos le lanzaban piedras.
“Esto está en mí y ha crecido. Sé que en la comunidad de La Isabelica no hay muchos activistas y menos hay personas con esas iniciativas de ayudar. En realidad, a veces me maldicen, pero yo sí deseo ayudar a los que me necesitan”, declaró.
La abogada alegó que está bien tomar una foto y difundir en las redes, pero que solo es una limitación porque se podría ayudar entregándoles un trago de agua.
“Lo importante es una forma de difusión masiva en las redes sociales o en la donación de vitaminas que ya no se necesite, además rodearse del amor perruno que se ofrece en los sitios que alojan a los animales en situación de calle”.
Afirmó que no hay beneficio económico en el voluntariado, pero si hay beneficio de gratificación de hacer el bien, en donde puede estar todo mal, pero su corazón se llena cuando vuelve a su hogar y los perros saltan para darle la bienvenida como si se hubiera ido años.
“Es una realidad que hay prejuicio en todo el país y en casi todas las ramas acerca de rescatar y salvar a los animales. Faltan sin dudas leyes más duras para proteger a los animales y no a la comunidad”, agregó en su entrevista para Notitarde.
Sostuvo que en los venezolanos sin mascotas no tienen mucha conciencia de protección animal “pienso que la única forma de cambiar eso es aplicando ciertas multas, porque cuando se toca el bolsillo, en general, se entra al carril para obedecer y hacer las cosas correctas”.
Silva admitió que, a pesar de las leyes un poco débiles con respecto a la protección de los animales, el trabajo del Tarek William Saab, fiscal general de Venezuela, si ayuda a los activistas a ser escuchados en el proceso judicial para darle voz a los animales callejeros. Asimismo, quiere ir más allá en poder alzar la voz para un mayor alcance.
“Me gustaría reunirme con el gobernador Rafael Lacava para plantearle una forma de ayudar a los animales desprotegidos de la calle que necesitan un pequeño techo para pasar la noche o refugiarse de las lluvias”, comentó.
Una fundación que lucha día a día
Para María Virginia Deibis, presidenta de la Fundación Mesticitos, el impulso de ayudar tras 12 años de haber comenzado, es por el gran amor y respeto que siente por los animales.
Informó que no puede estar segura, pero que, si nota que hay un aumento en animalitos que llegaron a tener familia a estar tirados,
con hambre y desamparados, convirtiéndose en seres vulnerables al maltrato de otro ser humano.“Normalmente, un perro que está en la calle es un animal que tiene miedo, que es desconfiado, temeroso, suelen estar delgados y es común ver en ellos problemas de piel o herida, pero en la mayoría de los casos estos animalitos son nobles y aceptan ayuda”, dijo determinadamente.
La presidenta de la fundación, expuso que es necesaria la empatía a todo ser vivo ya que merecen amor y respeto como todos. Entiende que no todas las personas pueden ayudar a refugiarlos, pero sí que todos podemos hacer que los días de los animales no sean más difíciles de lo que ya son.
Un centro veterinario de gran corazón
Oliver Boede, gerente del Centro Veterinario Los Colorados, ubicado en la calle Guzmán Blanco del sector Los Colorados, dio la voz a una comunidad hace 37 años, consolidándose como unas de las primeras clínicas en atender a los animalitos más necesitados;
teniendo como misión proveer salud a la mayor diversidad de especies de mascotas, con personal y equipo capacitado.Boede manifestó que fue fundada en 1985 por el Dr. Luis Troya y por el Dr. Alfredo Sabater con el nombre de CECLIVET. Para 1986 los doctores Ernesto y Nancy de Boede,
quien aún ejerce como veterinaria con especialidad en animales exóticos, se unieron y pasó a tener el nombre actual, manteniendo la seguridad de tener un personal completamente capacitado para ayudar a las mascotas con o sin dueño.
“La doctora Nancy siempre creyó en las fundaciones desde los inicios y es porque ella siempre considera que todo animalito necesita apoyo y una segunda oportunidad de vivir”, destacó.
Explicó que trabaja con cinco fundaciones en donde ofrece la ayuda a los seres vivos que lo necesitan para poder mejorar su estado de salud.
“Es gratificante saber que ayudamos a los más necesitados porque cuando una mascota callejera ingresa nosotros no podemos solo dejarla morir. No es parte de nuestros valores, no es como nosotros trabajamos”, enfatizó.
Boede destacó que además de la ayuda que a veces genera pérdidas monetarias, trabajan para dar en adopción a gatitos y perritos en situación de calle.
“Nosotros en el centro veterinario intentamos siempre ayudar a los seres vivos sin importar el dinero porque es lo correcto y es lo que está bien y debería ser”, añadió.
Peligros visibles en los animales
Asimismo, para la doctora Mariana Álvarez, médico veterinario, 3 años y medio, ha visto en persona a los animales totalmente asustados, desorientados, con miedo y sin entender la razón de su abandono a lo largo de su carrera profesional.
Manifestó que los perritos o gatitos de la calle son más propensos a contagiarse enfermedades por estar expuestos a diferentes entornos y con muy poco cuidados de médicos especializados para ellos.
“La tasa de vida es mucho menor en animales que están en situación de calle que en hogares. La razón es porque están expuestos a mayores riesgos físicos e infecciosos cómo enfermedades virales que pueden deteriorar su salud o directamente arrollamientos por carros o motos”, recalcó.
La veterinaria quien siempre se ha sentido atraída por los animales y la forma en que se interactúa con ellos, puntualizó que existen miles de maneras de ayudar y una de ellas es controlar la natalidad de las mascotas yendo a jornadas de esterilización.
Además de pensar bien en si se desea una mascota, debido a que es una responsabilidad.Los colaboradores y profesionales concluyeron que no cuesta nada frenar cuando un animal va cruzando la calle o respetar una vida, pues a veces ellos solo están cansados y quieren tomar agua o un poco de comida. Debido a que,
el ser humano es capaz de un cambio y se pueden realizar para entregar una vida óptima y un gran cambio positivo para los animales. (Periodista Berti Guaricela)