Ye indica que perdió contacto con la realidad a lo largo de los años. "En ese estado fracturado, me incliné hacia el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ella", confiesa.
"Lamento y me siento profundamente mortificado por mis acciones en ese estado, y estoy comprometido con la responsabilidad, el tratamiento y un cambio significativo. Sin embargo, eso no excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío", afirma el cantante.