Familias vallealtinas mantienen tradición de los nacimientos
Cada año reviven la llegada de Jesús
Bejuma.- Los nacimientos o pesebres forman parte de la cultura de los pueblos del occidente de Carabobo, para muchos son lo primordial para dar inicio a estas fiestas navideñas, pues es la recreación de la llegada del Niño Dios. Los hay de todos tamaños y materiales, cada uno con su historia y su toque personal lo que los hace únicos.
Tal es el caso de Josefina Ortega, quién por más de tres décadas se ha destacado por lo ingenioso y mágico de sus pesebres en Bejuma.
“Sin nacimiento no hay hallacas decía mi mamá”, recordó Josefina quien continúa la tradición que le enseño su madre. Empezó con figuras pequeñas y hoy en día las piezas pintadas y vestidas por ella llegan a casi medio metro de altura.
Abarca gran parte de su sala, y se puede observar dese los tradicionales Reyes Magos, hasta unas mujeres haciendo hallacas en leña, una cochineras y una hermosa gallina cubierta de plumas reales con sus pollitos.
En honor a su madre
Janiza Ojeda lleva consigo la tradición heredada de su madre, quién en su casa hacia grandes nacimientos que eran visitados por los niños y adultos atraídos por lo maravilloso de la obra.
Luego que se casó llevó consigo el legado de su madre y aun cuando vive actualmente en un apartamento, en su hogar saben que hay que olvidarse de la sala hasta el 2 de febrero cuando levanta el nacimiento, Día de la Candelaria.
“ Uso cajas , bloques, papel y todo lo que consiga para armarlo*, contó y aún cuando dijo que hace poco su madre murió y no tenía ánimos de hacerlo, tomó valor por sus hijos y nieto para que no se pierda la tradición, “yo espero que ellos continúen el legado”, manifestó, Ojeda quien cada año es visitada por el párroco del pueblo para echarle la bendición a su icónico nacimiento.