Juan, dueño de una tienda dedicada a estos rubros, afirmó que desde el primer trimestre se reflejó una baja paulatina de ventas, generando una difícil situación, en donde es complicado mantenerse a flote.
“Hemos botado queso y jamón porque se pudren esperando a ser comprados. Nos da mucha tristeza que esto suceda, porque nadie quiere botar comida”, afirmó.
Consideró que quizá la razón de la baja del consumo se debe a que ahora estos productos muchas veces las personas “lo ven como un lujo”.
“Los usuarios van a preferir carne, pollo, granos y arroz por encima del queso y jamón”, sostuvo Juan.
“BUHONEROS DE QUESO” SON LOS MÁS ESCOGIDOS
Isamar, gerente de una charcutería, afirmó que las ventas han sido malas no tanto por el “problema económico” sino por los “buhoneros del queso” que se colocan en la calle y venden a un precio “regalado”.
“Esto nos afecta porque el mantener un negocio cuesta y nuestros precios, que van desde 3 a 10 dólares, estarán ligados con el precio de la luz, impuesto, agua y más”, expresó.
Manifestó que estos vendedores informales no tienen permisos y solo se colocan allí, generando obstaculización del paso para posibles clientes.
Por último, los charcuteros esperan mejores ventas para esta época decembrina, porque es donde se consume, en su mayoría, productos charcuteros.