Durante la fecha, la actividad en las embarcaciones hacia las distintas islas y cayos representó uno de los mayores focos de movimiento, al mismo comercial y un constante flujo buscaron disfrutar de los atractivos marinos de la localidad. Asimismo, la franja playera y la zona gastronómica tradicional, como las empanaderas de El Palito, mantuvieron un elevado ritmo de atención para atender a los viajeros.
Este comportamiento turístico consolida el posicionamiento de Puerto Cabello en la agenda de viajes nacional, reflejando un creciente interés por sus paisajes y la infraestructura de sus balnearios.
Operadores locales y prestadores de servicio señalaron que este tipo de jornadas impulsa de manera directa la economía de la zona costera, posicionándola como una referencia en constante desarrollo.