De acuerdo con las declaraciones de los comerciantes cercanos a la zona afectada, estas obstrucciones en la red de tuberías se presentaron luego de los sismos registrados el pasado 24 de junio. Fue en ese momento exacto cuando comenzó el brote de aguas servidas a través de las cinco bocas de la cloaca principal que recorre la comunidad.
“Ya estamos cansados de toda esta calamidad que llevamos viviendo aquí durante casi dos meses. Seguimos esperando ayuda de las autoridades, pero nada que llegan a resolver”, señaló María Rangel, vecina perjudicada por la falla.
Por su parte, los comerciantes de la zona informaron que los malos olores que genera el flujo constante de estas aguas servidas convierten el ambiente en un desastre sanitario insoportable para los habitantes.
“Lo que produce este brote de las cañerías nos afecta bastante porque nosotros vendemos alimentos. Cuando las personas vienen a comprarnos comida y ven estas aguas así de sucias, aquí mismo cerca, y los olores les llegan, prefieren irse a otro lado, afectando gravemente nuestras ventas”, indicó José Ramírez, comerciante.
De este modo, las familias hacen un llamado a las autoridades para que acudan a solucionar el problema.