Durante la inspección nocturna en las instalaciones, el mandatario regional explicó que el evento telúrico dejó fuera de servicio las cuatro máquinas generadoras del complejo, las cuales aportaban un total de 600 megavatios (MW) al Sistema Eléctrico Nacional, a razón de 150 MW cada una. Este colapso en la infraestructura, considerada el corazón energético de la zona central, es la causa directa de los severos racionamientos y fallas en la distribución eléctrica registrados en las últimas semanas.
En su informe técnico, Lacava precisó que las intensas vibraciones del sismo fracturaron y fisuraron los bushings de cerámica de los transformadores en cada una de las unidades. Estos componentes son esenciales para elevar y transferir la energía de 16,500 voltios generada por las máquinas hacia la subestación principal. El gobernador enfatizó que la planta operaba a su máxima capacidad antes del incidente, lo que ha complicado la estabilidad del suministro, obligando a mantener un esquema de administración de carga permanente en la región mientras se ejecutan las reparaciones.
Como parte de los avances del balance, la autoridad regional destacó que el personal de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y el Ministerio de Energía Eléctrica laboran en turnos continuos de 24 horas para sustituir las piezas dañadas, con la meta de reactivar el complejo a finales de mes. Asimismo, informó que para estabilizar el sistema se han incorporado bloques de energía de la planta Pedro Camejo y se anticipa el pronto aporte de instalaciones en Los Andes y Occidente.