La presidenta de la Cámara Inmobiliaria del estado Carabobo recomendó a las personas que no compren o vendan desde el miedo, sino desde el criterio de inversión, cuidando al máximo el patrimonio
Carabobo.- Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país el pasado 24 de junio han afectado a diversos rubros a nivel nacional, pero también a escala regional; uno de estos sectores ha sido el inmobiliario. Por eso, para brindar un mayor conocimiento al respecto, la presidenta de la Cámara Inmobiliaria del estado, Adriana de Oliveira, se trasladó a las instalaciones de Notitarde para conversar sobre la situación actual de la compra y venta de inmuebles.
Antes de este suceso, De Oliveira comentó que los compradores evaluaban los edificios altos, de data reciente, acabados de lujo, espacios abiertos, planta eléctrica y pozo de agua. Ahora, las necesidades han cambiado. En estos momentos la data del edificio, la manera en la cual se comportó en el momento del sismo, los estudios realizados por parte de Funvisis y sobre todo, si son estructuras sismorresistentes, se han convertido en factores determinantes para adquirir una vivienda.
Incluso, muchas personas que viven en pisos altos de edificios evalúan la posibilidad de vender sus inmuebles para mudarse a casas. En este sentido, recalcó que existe una mayor demanda de alquileres y que las solicitudes de compra de apartamentos han disminuido considerablemente.
¿En qué sectores de Carabobo se registraron mayores destrozos?
Con respecto a los daños registrados, De Oliveira ha señalado que en líneas generales Valencia no sufrió grandes destrozos, razón por la cual no existen motivos de alarma a nivel inmobiliario. Entre las zonas mayormente afectadas son las costeras de Morón y Puerto Cabello. En este sentido, comentó que en estos momentos no se tienen cifras específicas, debido a que se trata de un trabajo que se encuentra en desarrollo.
Gran parte de las edificaciones de la ciudad se encuentran en color “verde” de acuerdo al semáforo de habitabilidad utilizado por los ingenieros, debido a que tales daños son de mampostería y pueden repararse.
Por si fuera poco, una de las zonas más demandadas para vivir en este momento es La Trigaleña, pues allí no se registraron mayores desperfectos. Sin embargo, los lugares más o menos cotizados son proporcionales a los requerimientos de los compradores, así como también al presupuesto que estos tengan para invertir.
En el proceso de compraventa, las exigencias del cliente han cambiado, ya que a la hora de adquirir un inmueble se exige que este sea sismorresistente, que cuente con acceso a los planos de la vivienda, que se hayan realizado inspecciones técnicas previas para determinar que no existen daños estructurales, así como la data completa del edificio y su ubicación.
Se harán reformas en la Ley de Arrendamiento
De Oliveira comentó sobre la noticia referente a la reformulación de la Ley de Arrendamiento en el país. Para ella, esta resolución resulta favorable porque de esta manera, el Estado venezolano podrá beneficiar a muchas personas que perdieron su hogar a causa de los terremotos. También mencionó que —probablemente— muchos damnificados de La Guaira se trasladen a Carabobo en busca de alquileres.
Al finalizar la entrevista, aprovechó la ocasión para aconsejar a las personas que no compren o vendan desde el miedo, sino desde el criterio de inversión, cuidando al máximo el patrimonio. Esto debido a que, en estos momentos, se puede vender la propiedad a un precio menor, con el cual probablemente no sea posible comprar otra casa.
Por eso, recalcó que es momento de tener calma, “de ser más comedido y de tomar decisiones en función de las verdaderas necesidades”.