Crema Helados: El sueño que se convirtió en una familia de innovación, sabor y éxito nacional
Carabobo

Crema Helados: El sueño que se convirtió en una familia de innovación, sabor y éxito nacional

La historia de Crema Helados no comienza en una sala de juntas, sino en la “universidad de la calle”
8 de junio de 2026
Carabobo.- Desde sus cimientos en Carabobo hasta la conquista de cada rincón del país, esta organización celebra su décimo cuarto aniversario consolidándose no solo como una marca de helados, sino como un referente de resiliencia, innovación y calidad innegociable. Con el lanzamiento de “TriLight” y una visión audaz para el 2030, la familia Crema Helados reafirma que el secreto de su éxito radica, ante todo, en el corazón de su gente.

En el centro vital industrial del estado Carabobo, una región que históricamente ha marcado pauta en el desarrollo productivo de Venezuela, late con fuerza el motor de una empresa que ha logrado lo que muchos consideraban imposible en tiempos de adversidad: crecer, innovar y consolidarse como un emblema nacional. Crema Helados celebra 14 años de trayectoria no solo como una marca de helados, sino como un sueño hecho realidad, construido ladrillo a ladrillo sobre los pilares fundamentales de la familia, el trabajo en equipo y una visión inquebrantable del futuro.

Para conmemorar este hito y el reciente lanzamiento de su innovador producto TriLight, el CEO y fundador de la compañía, Marco Toro, reunió a la plana mayor de su organización en la sala del Desayuno en la Redacción de Notitarde para una entrevista exclusiva en la que nos encontramos con un equipo de profesionales apasionados convertidos en una verdadera familia. Sentados juntos, demostrando esa cohesión que ellos mismos pregonan, nos encontramos a Clemente Trejo (gerente de Costos), Marciel Acosta (gerenta de Compras), Betty Valero (gerenta de Mercadeo), Luis Ojeda (gerente de Ventas), Luz de Toro (vicepresidenta), María Figueroa (gerenta de Administración) y Delia Sánchez (jefa de Comunicaciones).

El sueño que nació en la calle y creció con corazón fuerte

La historia de Crema Helados no comienza en una sala de juntas, sino en la “universidad de la calle”. Marco Toro rememoró con orgullo sus orígenes: “Mi padre era vendedor de una marca de helados y mi madre vendía ropa en el mercado Los Guajiros. Siempre hubo esa vena de ventas, de comercio”.

Tras intentar la universidad, Toro decidió apostar por su proyecto, trabajando, incluso, como taxista, donde aprendió a relacionarse con la gente y entender las dinámicas del país. “Aprendí en la universidad de la vida, en la universidad de la calle”, afirmó el CEO, quien reconoce que la transición más difícil fue aprender a delegar. “Uno comienza haciendo todo: compra, venta, mercadeo, logística, recursos humanos. Pero hay que saber soltar la empresa y delegar con autonomía”.

Hoy, ese esfuerzo se traduce en una realidad contundente. “Lo que más me sorprende es cuando estamos rodando por toda Venezuela y vemos el afiche de Crema Helados en un pueblo; eso me llena de orgullo”, confesó Marco Toro. “Nos llena de satisfacción la cantidad de empleos que generamos: actualmente 800 empleos directos y más de 8.000 indirectos. Ya no somos solo nosotros; es la cantidad de personas que dependen de nuestras decisiones”.

Esta visión no la ha recorrido solo. A su lado, como pilar fundamental, está su esposa, Luz de Toro, vicepresidenta de la compañía, quien nos confesó que también comparte el dinamismo de su esposo de no parar de soñar. “Yo soy eléctrica también, no puedo estar tranquila”, bromea Luz antes de añadir con profunda admiración: “Marco es demasiado creativo y eso me encanta. Al ser yo también creativa y soñadora, ahí tenemos ese boom que ha ayudado a la empresa a salir adelante. Incluso el helado TriLight fue un trabajo en conjunto, probando y viendo con el equipo”.

Un equipo que no solo trabaja, cumple sueños 

La fortaleza de Crema Helados radica en su talento humano. Marco fue construyendo su equipo a medida que la empresa crecía, buscando profesionales que compartieran su pasión. “Necesitaba una persona de Recursos Humanos, un gerente de Ventas, alguien de Costos”, recordó.
Luis Ojeda, gerente de Ventas, llegó a la empresa con una trayectoria en compañías transnacionales. Su incorporación fue el resultado de una amistad de años y una estrategia peculiar de Marco: “Me dijo que lo ayudara dos o tres horas a la semana. Ese es el truco. Te vas enamorando del proyecto. No salimos a trabajar, salimos a cumplir un sueño todos los días”, contó Ojeda.
En este sentido, el equipo presente resaltó la calidad de liderazgo de Toro: “El señor Marco tiene la humildad de escuchar a cada uno. Cuando va a tomar decisiones trascendentales, se acerca a sus líderes y pregunta ¿cómo lo ve? Eso te da un sentido de pertenencia enorme. Llegas a un punto en que por tus venas no corre sangre, corre helado”.

Marciel Acosta, gerenta de Compras, describió el ritmo vertiginoso de la organización: “Siempre estamos innovando, siempre hay un empaque nuevo, una renovación de tapas. El señor Marco nunca duerme. No me pasa que llegue a mi casa y diga hoy estuve aburrida. Siempre hay algo que hacer y hemos encajado muy bien como familia, como amigos y como compañeros de trabajo”.

Por su parte, Betty Valero, gerenta de Mercadeo, al preguntarle sobre cuál es el secreto de Crema Helados para no envejecer, sino evolucionar y crecer con el mercado, explicó la estrategia para mantener la marca fresca y relevante para todas las generaciones, desde los 17 hasta los 70 años.

“Tenemos que desarrollar cosas que la gente piense y diga: lo veo, lo quiero, lo sueño y lo tengo. Estudiamos empaques de otros países que están en tendencia, porque el venezolano merece productos de calidad. Comemos con la vista y si veo un buen empaque, digo ¡wow, lo quiero!”, señaló.

La incorporación de nuevos talentos también refleja la salud de la empresa. María Figueroa, gerenta de Administración, con apenas unos meses en el cargo compartió su experiencia y confesó que entró con mucho miedo, pero que ahora lo disfruta y se siente parte de esta gran familia. “Pensaba que era algo pequeño y, cuando me di cuenta de que no, me sorprendió, pero estoy muy contenta. Conocer el área de ventas, interactuar con los clientes y ayudar a mejorar la estructura administrativa me encantó”, expresó.

Por su parte, Delia Sánchez, jefa de Comunicaciones, resaltó la importancia de la comunicación interna: “Tenemos un boletín interno, un video digerible de dos minutos que refleja todo lo que hace la empresa cada mes, incluyendo los cumpleaños. Queremos que todo el personal, desde el obrero hasta el freelancer, el que monta el camión, se sienta parte de este equipo. Cuando entrevisto a un trabajador, la frase favorita de todos es: me siento orgulloso de ser parte de la familia Crema Helados”.

TriLight: 14 meses de innovación para un mercado que lo exigía

El corazón de la celebración actual es el lanzamiento de TriLight, un producto que responde a una demanda creciente del mercado: un helado cremoso, de tres sabores, bajo en calorías y apto para un estilo de vida saludable. “El público nos lo pedía”, explicó Marco Toro.

“Personas que entrenan nos decían que el helado tradicional tenía mucha azúcar. Decidimos hacer algo distinto”. El proceso de creación fue complejo y riguroso. “Duró 14 meses desarrollando el producto”, detalla el equipo. “Probamos combinaciones hasta llegar a mantecado, fresa y chocolate.

 Queríamos materias primas de calidad, aprobadas por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.). Es un producto saludable, con 50% menos calorías, sin el amargor de los edulcorantes artificiales, y le agregamos probióticos y prebióticos que ayudan a la digestión”, explicaron.

El impacto del lanzamiento ha sido avasallador, contando incluso con el respaldo espontáneo de Richard Linares, reconocido instructor de Misses, quien tras evaluar la ficha técnica y probar el producto, decidió convertirse en imagen de este. “Es un efecto Waoo que una gente de ese nivel, que lleva años promoviendo la alimentación saludable, nos diga que quiere tener este producto en su ADN”, celebra el equipo de mercadeo.

La calidad como valor innegociable

En medio del crecimiento y la innovación, hay una línea roja que Crema Helados se niega a cruzar: la calidad.

Aunque no estuvo presente en la entrevista, Marco nos habló de su gerente de producción, a quien nombró el guardián de este principio. El Ceo relató una anécdota reveladora que vivió en medio de negociaciones con un nuevo proveedor, ocasión en la que el ingeniero no aprobó la calidad del producto. “Llega la gandola de leche y el ingeniero hace la prueba. Me dice: esto no me gusta, le falta grasa. A mí me da pena porque soy amigo del proveedor, pero no se puede hacer nada. No negociamos la calidad”.

Esta firmeza se extiende a todos los departamentos. “A veces me toca decirle a Marco: la gente puede traer 20.000 etiquetas, pero no me colocó lo que yo pedí. Y él, aunque le dé cosita aceptarlas para hacer branding, si no está aprobado, el producto no sale a la calle”, añade Betty Valero.

Paralelamente, la empresa ha logrado adaptar sus costos para mantener un precio asequible al bolsillo del venezolano, sin sacrificar los estándares. “En Venezuela hay que ganarse un 15 o 18%, no un 70% como en otros tiempos”, explica Clemente Trejo, gerente de Costos, quien ha sido fundamental en la navegación de la empresa a través de los momentos inflacionarios más críticos del país, ajustando precios y negociando con proveedores para mantener la viabilidad del negocio.

Expansión, el “Efecto Crema Helados” y un legado de esperanza

Con 63 franquicias a nivel nacional, Crema Helados continúa su expansión. Próximas aperturas están previstas en Guárico (Calabozo), Anzoátegui (Barcelona, Puerto La Cruz, El Tigre), Nueva Esparta (Porlamar, Margarita) y Bolívar (El Venado, San Félix, Upata).

Pero más allá de las cifras, la empresa ha desarrollado el “Efecto Crema Helados”, una iniciativa de responsabilidad social y emprendimiento. “Creamos un kit iniciador, una GiftCard que es como un capital semilla”, explicó la gerente de Mercadeo. “Se lo damos a más de 10.000 emprendedores: amas de casa, padres solteros, dueños de bodegas. Les acercamos más de 20 productos, un afiche y una gorra para que comiencen a aprender. El retorno de inversión es súper rápido, y así sembramos fidelidad y ayudamos a la economía familiar”.

De cara al futuro, la meta es clara. “De aquí al aniversario número 20, queremos ser el número uno de verdad en el país”, afirma Marco Toro con determinación. “Queremos demostrarles a las nuevas generaciones que, con constancia, dedicación, disciplina y trabajo en equipo, sí se puede. A veces se nos acercan muchachos con miedo, y yo les digo: si uno nunca comienza a subir la montaña, nunca va a llegar”.

Este legado incluye también un sueño personal para su equipo: “Quiero invertir en un hotel, una posada que sea el retiro de todos nosotros. En 15 o 20 años, nos iremos todos para allá a disfrutar”.

Crema Helados es mucho más que una fábrica de helados en Carabobo. Es la materialización de un sueño que se nutre de la pasión de cada uno de sus miembros, desde el gerente de costos que ajusta cada número, hasta el operario de planta que trabaja en el tercer turno para sortear los cortes de luz. 

Es una empresa que entiende que la verdadera riqueza reside en su gente, en la familia que la conforma y en la convicción de que, a pesar de las adversidades, en Venezuela sigue siendo posible construir, crecer y dejar un legado de alegría y calidad. Como bien resume su equipo: “No negociamos la calidad, porque el helado es alegría, y la alegría no tiene precio”.
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Editoría de Notitarde