Según las investigaciones de los efectivos, los capturados utilizaban la plataforma de Facebook Marketplace para contactar a vendedores, a quienes citaban en lugares aislados bajo el engaño de concretar una compra para luego iniciar una fase de intimidación psicológica.
Una vez en el lugar acordado, las víctimas recibían llamadas desde números internacionales con amenazas de muerte, obligándolas a suministrar información personal y familiar bajo un estado de pánico.
Al momento de obtener los datos, Ollarves y Aranguren, exigían transferencias de dinero inmediatas. El organismo policial aclaró que en esta modalidad no existe un rapto físico, sino que el victimario manipula emocionalmente a la persona para que permanezca incomunicada mientras se consuma el fraude.