Tras completar las inmersiones y las labores de extracción en la "zona cero" del accidente, los equipos de rescate han activado la fase número tres, la cual consiste en un despliegue técnico mucho más amplio que abarca diversos puntos estratégicos del sistema fluvial del municipio Atures.
La nueva fase responde a la compleja geografía hídrica de la zona, caracterizada por un sistema de cavernas y corrientes subterráneas. El gobernador explicó que el rastreo se ha extendido ahora hasta la boca del río Cataniapo, en su confluencia con el Orinoco, y hacia Playa Terecua, ubicada detrás del Aeropuerto Nacional Cacique Aramare.
Asimismo, el dispositivo contempla un barrido exhaustivo en el sector Viboral para revisar minuciosamente cada grieta y formación rocosa que pudiera haber actuado como trampa natural.
Esta tragedia, se originó el pasado 8 de febrero cuando un grupo de jóvenes se encontraba en el balneario Culebra. Mientras jugaban voleibol, el balón cayó al agua y, en el intento por recuperarlo, Salomé y su amiga Lucía Reina González, de 14 años, fueron arrastradas por un remolino.
El joven Javier Areinamo, de 15 años, se lanzó al río para auxiliarlas, pero lamentablemente también fue succionado por la corriente. Hasta la fecha, las autoridades han logrado recuperar los cuerpos de Lucía y Javier, centrando ahora todos los esfuerzos para encontrar a la tercera víctima.