Burguera: "CNP Carabobo opera como factor de trastorno y desestabilización"
Esta semana se solicitarán ejemplares sanciones contra la violenta secta gremial
Sucesos.- La sombra de mala pava que persigue al Colegio Nacional de Periodistas (
CNP) en el estado Carabobo ha venido intensificándose durante los últimos días, haciendo que sus dirigentes echen mano de cualquier medida desesperada que les permita mantener la repugnante pátina que cubre sus
desviaciones violentas y apátridas. Llamar a la insurrección, generar campañas de desprestigio y dictar cátedra sobre desacato y desestabilización son funciones, de seguro, muy bien plasmadas en los documentos que manosean estos erráticos oficinistas.
En ese deplorable contexto de antiética profesional, el analista político César Burguera ha venido dando certeros sacudones y desnudando oportunamente a la reducida pero perversa y sediciosa mafia que desordena todo en la seccional carabobeña del CNP; “un clan que ha emprendido, desde antes de los históricos comicios presidenciales del pasado domingo 28 de julio, una malvada estrategia que busca estérilmente alterar el ambiente en nuestra entidad federal”, en palabras del columnista.
De esa forma, Burguera expuso el verdadero rostro de “la principal responsable de esta disparatada vocación que se hace llamar secretaria general del ente gremial, Ruth Lara Castillo, quien en días previos al evento electoral, y en medio de un desolado acto al que acudió una lamentable decena de periodistas, no llamaba a ejercer pacíficamente el derecho al sufragio, sino que, irracionalmente, indicaba que se debían producir actos de perturbación en todos los centros de votación; además, visiblemente alterada convocaba a la violencia contra cualquier obstáculo e incitaba a desconocer la ejemplar función de los diferentes representantes de nuestro Consejo Nacional Electoral (CNE), al tiempo que arengaba contra los efectivos militares que conformaron impecablemente el Plan República”.
Por si fuera poco, “la absurda conducta de Lara Castillo, junto a su caterva de mercenarios del teclado, se exacerbó después de conocidos los resultados de la jornada cívica, alegre y democrática del 28-J, que decantó en la holgada victoria del presidente reelecto Nicolás Maduro”.
“El 30 de julio, el CNP Carabobo en su trastorno hacía público un insólito comunicado donde exhortaba a enfrentar -con la excusa de una inexistente agresión- a las fuerzas de seguridad del estado que impedían que se produjeran los planificados ataques contra centros de salud, educativos y comandos policiales. Todo bajo el espurio argumento de que ‘informar no es un delito’”, denunció Burguera, y apuntó: “En la incendiaria misiva llegaban a expresar, de manera confusa, que ‘es un deber insoslayable del periodista defender la soberanía nacional’”.
Y hay más, porque “en la odiosa vorágine comunicacional del CNP Carabobo pudimos ser desconcertados testigos de cómo uno de sus desmejorados directivos, Randolfo Blanco, llegaba, a través de sus redes sociales, a jactarse, no únicamente del singular hecho de haberse enfrentado a un efectivo de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, sino que con sorna señalaba que lo había despojado de su arma de reglamento”.
“Algo que quizás desconozca Randolfo Blanco -víctima de las burdas maneras que lo caracterizan tanto como el apego a tener un micrófono en la mano- es que esa actuación está configurada como ‘Ataque al Centinela’, delito previsto en el Artículo 501 del Código Orgánico de Justicia Militar y castigado con pena de catorce a veinte años de presidio”, explicó el analista.
Similar comportamiento asumió, tal como reveló Burguera, “otra de las cabecillas del CNP, Dhameliz Díaz, quien pertrechada detrás de sus redes sociales, llamaba a una sublevación y a desconocer plenamente los supremos dictados de nuestra Constitución Nacional”.
“Finalmente, en días pasados, influenciada por los estrictos lineamientos de la conocida cleptómana y prófuga de la justicia María del Rosario Rojas, alias Charito, la secretaria general Lara Castillo se atrevía a tratar de enseñar lecciones de moral y ética profesional. Sería interesante conocer la opinión de los numerosos periodistas agremiados sobre la desatención de esta secta del CNP Carabobo, si poseen un plan óptimo de previsión social o si conocen el deprimente estado en que se encuentran las instalaciones de este ente sometido a un oprobioso abandono por parte de unos pocos irresponsables que han hecho del chantaje y la extorsión su mecanismo de sustento mensual, acosando a comercios y empresas”, apostilló Burguera.
El especialista sumó que, dadas las circunstancias, esta misma semana acudirá a los “órganos competentes para que se establezcan ejemplarizantes sanciones contra las voces de mando del CNP Carabobo, pandilla que despacha trashumante desde que carece del gratuito y elegante recinto que ostentaba en el Hotel Hesperia, con la venia de otro verdadero delincuente, hoy apresado en España”.
“No podrán tener derecho a réplica porque se han puesto, arrogantemente, en contra de nuestra Constitución;
son los que promocionan la violencia, son aquellos que estimulan el arrebato y pretenden, infructuosamente, propiciar un escenario de caos y anarquía en
un país signado por la paz y la conciliación. Tenemos que volver a proclamar categóricamente que es paz y tranquilidad, pero también
con implacables sanciones contra los conjurados”, sentenció César Burguera.