El especialista precisó que la tasa de suicidio en Venezuela se ubica en 9 % durante los últimos 20 años, con mayor incidencia en adolescentes y jóvenes.
Sucesos.- El suicidio se ha consolidado como la tercera causa de muerte entre venezolanos de 15 a 29 años, una realidad que desmonta la creencia de que este problema afecta predominantemente a personas de la tercera edad. Así lo reveló el psiquiatra Gabriel Pinto Sánchez durante un conversatorio celebrado en la sede de la Cámara de Industriales del Estado Carabobo (CIEC), organizado en alianza con la Organización Las 24 Horas con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
El especialista precisó que la tasa de suicidio en Venezuela se ubica en 9 % durante los últimos 20 años, con mayor incidencia en adolescentes y jóvenes. “En el mundo, cada 40 segundos una persona se quita la vida. Es un problema de salud pública a escala global”, subrayó Pinto Sánchez.
El psiquiatra vinculó el incremento de casos en la población joven con múltiples factores: la migración masiva que dejó a numerosos niños y adolescentes sin la presencia de sus padres; el acoso escolar (bullying), agravado por el uso inadecuado de redes sociales; y la adicción a los videojuegos.
En este último punto, advirtió sobre la existencia de “personas inescrupulosas que por la red inducen al suicidio”, y recomendó a los padres prestar atención a los menores que pasan largas horas aislados en sus habitaciones. Entre las señales de alerta, Pinto Sánchez mencionó verbalizaciones como “así no se puede vivir” o “un día de estos me voy a ir y no voy a regresar”, así como cambios de conducta, rigidez y apatía.
Insistió en desmontar el mito de que “quien lo anuncia, no lo termina haciendo”, y exhortó a no dejar solos a quienes manifiestan malestar emocional.
Escuchar sin invalidar
Por su parte, Adriana de Frenza, psicólogo clínico de la Organización Las 24 Horas, enfatizó: Lo importante es escuchar al otro de forma empática y presente, para escuchar sin invalidar.
La especialista aclaró que el tratamiento del suicidio corresponde exclusivamente a profesionales de salud mental y sostuvo que “el sufrimiento nunca nace ni se resuelve en la soledad absoluta. La prevención del suicidio no se logra con manuales rígidos, sino tejiendo redes humanas donde la vulnerabilidad pueda ser escuchada y acompañada”.
El llamado al sector empresarial
Por su parte, la doctora Mariorly Ruiz, presidenta de la comisión de Salud de la CIEC, enmarcó la actividad en la política de Responsabilidad Social Empresarial del gremio y abogó por mantener programas permanentes de salud mental en las empresas. “Es indispensable identificar los riesgos psicosociales ante el contexto que atravesamos, no solo para abordarlo un día, sino que sea perenne los 365 días del año”, señaló.
Ruiz identificó como factores de riesgo en el ámbito laboral las métricas deshumanizantes, los liderazgos punitivos, el aislamiento operativo por turnos solitarios y la normalización del desgaste crónico, a la que denominó “la cultura del aguantar”.
Los datos presentados durante el encuentro revelan que por cada suicidio consumado se registran 20 intentos. Las entidades con mayor incidencia son Táchira (12,3 %), Distrito Capital (11,5 %), Mérida (10,8 %), La Guaira (8,8 %) y Trujillo (8,7 %).
Los expertos coincidieron en la necesidad de abordar el tema de manera abierta y responsable. Asimismo, recordaron la responsabilidad de los medios de comunicación de informar sobre el suicidio con rigor y sin sensacionalismo.