El hecho se produjo la noche del pasado domingo 10 de mayo, en una vivienda ubicada en la calle principal del sector El Chorrito de Biscucuy, jurisdicción del municipio Sucre.
La victima fatal, fue identificada como Alexi Quevedo Graterol, de 69 años, residía en el sector donde sucedieron los hechos.
De acuerdo con el reporte policial, una mujer de 34 años y su hijo de 17 años, llegaron hasta donde se encontraba Quevedo Graterol para hacerle una serie de reclamos de manera airada por asuntos personales, lo que terminó en un altercado a golpes donde resultó gravemente lesionado, por lo que tuvo que ser referido hasta el centro de salud de Guanare.
La valoración médica reveló que el sexagenario presentaba traumatismo craneoencefálico, contusiones hemorrágicas fronto temporales izquierda, fractura desplazada de arco cigomático, hematomas de tejidos blandos periorbitarios y maxilar izquierdo, entre otras graves lesiones que finalmente le causaron su deceso a primeras horas de la mañana de este jueves 21 de mayo.
Cabe destacar que en este mismo hecho también fue lesionada una mujer de 63 años que fue identificada como María del Carmen Graterol Andrade.
Por este hecho, fue detenida Elizabeth Carolina Fernández Quevedo de 34 años, por una comisión de la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas del Cicpc, Delegación Municipal Guanare. Mientras que el adolescente aún permanece prófugo de la justicia.
La detenida quedó a cargo de la Fiscalía Primera del Ministerio Público en Guanare.
Por otra parte, se conoció que los Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en conjunto con la Fiscalía Sexta del Ministerio Público en Guanare, mantenían abierta una investigación en contra de Alexi Quevedo Graterol por un supuesto delito previsto y sancionado en la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescentes (Lopnna).
Por ahora se está a la espera de unos resultados médicos y psicológicos para determinar la veracidad del caso, así como también del análisis técnico que se le realizará a un teléfono celular.
Algunos allegados del fallecido negaron cualquier acusación en su contra y alegaron que Quevedo Graterol era un docente jubilado que padecía de diabetes y tenía poca visión.