La importancia de sanar las emociones para embellecer la piel
Creemos que cuidar la piel consiste solo en aplicarse cremas cosméticas y someterse a tratamientos estéticos
Revista del Domingo.- “Durante años hemos creído que cuidar la piel consistía únicamente en aplicarse cremas sofisticadas y someterse a interminables tratamientos, buscando en el exterior los secretos para una piel perfecta”, señala Gisella Gil Buxadé, especialista en naturopatía, terapia floral, oligoterapia y descodificación biológica.
Explica que “no nos dábamos cuenta de que la verdadera belleza comienza en nuestro interior”, porque “gran parte de lo que le ocurre a nuestra piel está relacionado con nuestras emociones y la manera en que nos tratamos” .
Graduada como técnica de laboratorio, Gil combinó la comprensión de la rigurosidad científica y la formulación de productos que adquirió en la industria farmacéutica, con su propia vertiente terapéutica y visión holística, para crear ‘Cosmética Emocional’ (CM), un método y marca boutique, que integra lo emocional y lo energético en el cuidado de la piel.
“Nuestra piel siente, habla, nos indica lo que nos está sucediendo; solo tenemos que aprender a escuchar los mensajes profundos que nos envía e interpretar su lenguaje. Gracias a la CM, podemos acariciar la piel desde el interior”, enfatiza Gil (www.instagram.com/gisella_gb).
El ‘orden bello’ de la Cosmética Emocional.
El método CM, que Gil describe en un reciente libro, se basa en un concepto denominado el 'Orden Bello' (OB), que incluye 11 principios clave para cuidar y embellecer la piel desde dentro.
“La palabra cosmética proviene del término de origen griego cosmos, que significa ‘orden bello’. Desde una mirada holística de la salud humana, la cosmética puede ir de lo más superficial a lo más profundo”, explica Gil en entrevista con EFE.
Destaca que la CM “es un nuevo paradigma que toca una profundidad esencial en el cuidado de la piel que transforma la belleza y descubre una nueva manera de consumir cosmética” y que desarrolló los 11 principios del ‘orden bello’ (OB) para “empezar por lo fundamental”.
“Lo esencial es dormir bien, amar, reír, sentir calma, disfrutar, comer sano y ser coherentes con nosotros mismos”, pero a menudo lo descuidamos y en su lugar “buscamos las últimas técnicas en masaje, tratamientos en cabina o productos revolucionarios”, explica esta especialista.
Sostiene que “el cuidado personal debe ser amable, sencillo y amoroso. No debe incluir nada que implique lucha, nada que lleve el prefijo ‘anti’ (antiarrugas, antiaging, anticelulitis, antiojeras)”, porque “la mejor fórmula cosmética es amar cada célula de nuestro cuerpo”.
“Nos hemos quedado en un plano muy corto en lo que se refiere al cuidado de la piel. Nos cuidamos en base a lo que la industria cosmética nos ha vendido, con mensajes como ‘aplícate una crema y rejuvenece’ o ‘compra este sérum y parecerás 10 años más joven’… y compramos esos productos”, según Gil.
Pero “cuidar la piel es muchísimo más que aplicarse una crema. Tiene que ver con aspectos que no se pueden comprar y que por ello no se promocionan”, según puntualiza.