Moda y tendencia: El blanco se apodera del verano
Instagram y TikTok han contribuido a consolidar el blanco como código visual asociado al estilo depurado, la etiqueta #winterwhite cuenta con más de 80.000 publicaciones
Revista del Domingo.- Durante décadas, el blanco ha sido sinónimo de verano, frescura y tejidos ligeros. Sin embargo, ese encasillamiento ha quedado atrás. En las últimas temporadas, el blanco ha dejado de ser un color estacional para convertirse en una declaración de estilo atemporal: superposiciones y tejidos nobles hacen de este tono un protagonista.
Del verano a la permanencia: un color rehabilitado
Tradicionalmente reservado para los meses cálidos, el blanco ha sido históricamente sinónimo de vacaciones, ropa ibicenca y ligereza. Pero esta percepción ha cambiado. El giro hacia una moda más sobria, duradera y desestacionalizada ha devuelto al blanco su lugar en las colecciones de otoño e invierno.
Para la diseñadora Gabriela Hearst, el blanco es un color fundamental porque “tiene una pureza intrínseca que te obliga a centrarte en la forma, la estructura y la artesanía”, según dijo a Vogue la directora creativa de Chloé hasta 2023, que apostó durante sus colecciones por la lana cruda y los vestidos blancos incluso en enero.
En París, The Row presentó capas y pantalones en blanco hueso con cortes amplios y líneas puras. En Milán, Bottega Veneta, bajo la dirección de Matthieu Blazy, apostó por abrigos blancos en piel flexible, y en Nueva York, Proenza Schouler propuso vestidos de punto blanco roto que reinterpretan el confort desde el minimalismo.
Incluso diseñadores de perfil más transgresor como Rick Owens han introducido el blanco en sus propuestas invernales, integrándolo en siluetas drapeadas y tejidos técnicos. En declaraciones a The Guardian, Owens señaló: “El blanco es agresivo y sereno a la vez. No tiene que ver con la inocencia; tiene que ver con el control visual”.
Un neutro con vocación de protagonista
En las semanas de la moda de Copenhague, París y Milán, el blanco total ha sido protagonista del “street style”. Abrigos acolchados, pantalones de pinzas, botas altas y maxijerseys blancos marcaron los estilismos de editoras como Pernille Teisbaek, Emili Sindlev y Leandra Medine, confirmando su vigencia en el vestuario cotidiano.
Lejos de competir con tonos oscuros, el blanco convive con ellos. Se combina con grises, verdes oliva, camel y negros para aportar contraste o con otros blancos para construir un discurso monocromático. El blanco no desaparece: se transforma en base sobre la que edificar una estética elegante, silenciosa y coherente.
Así lo interpretó Victoria Beckham en su colección FW23, al construir estilos blancos con capas sutiles que incluían cuero, seda y lana. En una entrevista con Harper’s Bazaar UK, afirmó: “El blanco proyecta autoridad sin dureza. Lo hace sin levantar la voz”.
Durante mucho tiempo, el blanco fue excluido de la moda masculina de otoño-invierno por motivos prácticos. Pero eso también ha cambiado. Marcas como Zegna, Lemaire o Jacquemus han incluido trajes, abrigos y prendas utilitarias en blanco como parte de su lenguaje visual.
El actor Timothée Chalamet es uno de los rostros que ha popularizado esta tendencia al vestir de blanco en eventos públicos y alfombras rojas, desde la Mostra de Venecia hasta Cannes.
Redes sociales y estética minimalista
Instagram y TikTok han contribuido a consolidar el blanco como código visual asociado al estilo depurado. La etiqueta #winterwhite cuenta con más de 80.000 publicaciones que exploran maneras de vestir de blanco más allá de julio y agosto.
Las creadoras de contenido Brittany Bathgate y Anouk Yve lo utilizan como base de sus combinaciones de entretiempo, apoyadas en tejidos cálidos, calzado funcional y siluetas limpias.
La tiktoker italiana Greta Menardo publicó una guía de estilismo blanco invernal que acumuló más de 500.000 visualizaciones en 2024, lo que demuestra el alcance transversal de esta tendencia.
Además, los accesorios blancos ya no son tabú: botas, bolsos y sneakers en blanco han conquistado la moda urbana y figuran entre los productos más vendidos en firmas como Staud, Celine o Miu Miu.
El color blanco ya no es estacional, sino conceptual. Quien lo elige en pleno invierno proyecta una imagen clara: decisión, limpieza estética y dominio del lenguaje de la moda. No es inocente ni decorativo, sino intencionado y versátil y hoy, se lleva todo el año, sin pedir permiso.