El método mewing se asocia a mejoras estéticas y una correcta posición de la lengua que es fundamental para la salud
Revista del Domingo.- El mewing, es una serie de ejercicios para marcar la mandíbula y reducir la papada, que se ha hecho viral en redes sociales, por ser capaz de conseguir redefinir el óvalo facial y una mayor salud bucal.
Esto consiste en una serie de ejercicios, para conseguir tener la lengua siempre en una posición correcta. Propone mantener la lengua en el paladar superior de la boca, justo detrás de los dientes frontales superiores, en lugar de dejarla caer.
Se centran, principalmente, en la posición de la lengua y la postura facial. Estos son algunos ejemplos de ejercicios típicos de mewing:
• Colocación de la lengua en el paladar superior: este es el ejercicio más identificativo del mewing. Consiste en colocar la lengua en el cielo de la boca, justo detrás de los dientes frontales superiores. Se debe presionar suavemente la lengua contra el paladar y mantener esta posición durante un período de tiempo.
• Presión de la lengua: una vez se tenga interiorizada la colocación de la lengua en el paladar superior, se puede progresar aumentando la presión ejercida por la lengua. Esto implica aplicar una ligera presión hacia arriba, sin tensión excesiva.
• Respiración nasal: la respiración nasal es otra parte importante del mewing, ya que podría ayudar a mantener la lengua en la posición correcta y promueve un desarrollo facial adecuado. El método sugiere respirar, exclusivamente, por la nariz en lugar de la boca. Esto puede requerir cierto esfuerzo y práctica, especialmente si se está acostumbrado a respirar principalmente por la boca.
• Postura facial adecuada: Además de la posición de la lengua, el mewing también se centra en mantener una postura facial adecuada. Esto implica mantener la mandíbula relajada, los dientes en contacto, pero sin apretar. Y los labios, suavemente cerrados, con la lengua descansando en el paladar superior.
• Aprender a tragar correctamente: para realizar la función de tragar necesitamos que la lengua se apoye con presión en el paladar. Cada vez que bebamos líquido durante el día, mantenerla durante dos segundos entre trago y trago sin perder la presión.
La técnica lleva el nombre de su creador, el Dr. John Mew, un ortodoncista británico para quién la posición de la lengua sería clave para obtener una mayor salud dental y mejor forma facial, reseña de ELLE.