Puntualizó que no es tiempo para jugar a la inestabilidad. "No es posible que nos pongamos al lado de quienes quieren voltear el Estado. Eso no es posible en la Venezuela que iniciamos el 3 de enero", subrayó.
Opciones democráticas
Por otra parte, sentenció que calificar el secuestro del presidente, Nicolás Maduro Moros, como una falta absoluta, sería legitimar un acto de guerra.
El parlamentario ratificó que la oposición democrática no se plantea la opción de la transición.
"No contemplamos esa figura de la transición, porque no tenemos vacío de poder. Eso es clave. Eso es importante, y, finalmente, ya tocará a la Asamblea Nacional, en los próximos meses, calificar la ausencia, si es absoluta o temporal", enfatizó.
Explicó que no podrían ir, jamás, a la calificación de la ausencia absoluta porque, además, sería legitimar el secuestro de un mandatario y el de su esposa, que es diputada de la República.
"Esto lo hemos venido explicando. No podemos blanquear una acción de esa naturaleza. Por lo tanto, este proceso implica apostar a la Nación", expuso al hacer referencia del nuevo tiempo político que vive el país.
Reconoció que la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez Gómez, está conduciendo los destinos del país. "Y miren a esa mujer cómo lo está haciendo. Y yo digo que no es sencillo. Está decidiendo, mirando la geopolítica", apuntó.
"No podemos jugar a la inestabilidad, compañeros; no es posible, en este tiempo, ponernos al lado de los que quieren voltear el Estado no es posible en esta Venezuela que iniciamos el 3 y el 4 de enero. Por lo tanto, debe existir la conciencia profunda de jugar expresamente a la estabilidad", dijo.
Reiteró que la visión de país que se quiere para los próximos 30 años nace con la responsabilidad de cada uno de los venezolanos. Asimismo, resaltó que la Ley de Hidrocarburos, la Ley de Minas y la Ley de Amnistía forman los tres pilares fundamentales donde reposa el futuro del país durante los próximos 30 años.