Fue un gremialista nato, un servidor público ejemplar, un deportista incansable, un demócrata de corazón y, sobre todo, un carabobeño íntegro en el más pleno sentido de la palabra
Carabobo.- Con profundo dolor y la certeza de que su vida fue un ejemplo de entrega, trabajo y amor a la tierra que lo vio crecer, la familia Wadskier Stefani anunció el sensible fallecimiento de su esposo, padre, abuelo, hermano y amigo, Francisco José Wadskier Bocaranda, ocurrido el día lunes 23 de marzo de 2026 en la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, rodeado del amor incondicional de su esposa e hijos, quienes fueron su fuerza y su razón hasta el último momento.
Nacido el 4 de octubre de 1961 en la Clínica Guerra Méndez de Valencia, Francisco José fue el hijo menor del Dr. Luis Fernando Wadskier y la señora Graciela Bocaranda de Wadskier. Creció en el seno de un hogar donde los valores del esfuerzo, la honradez y la fe se respiraban a diario.
Realizó sus estudios primarios en el Colegio Santa Cruz y posteriormente en el Colegio María Montessori, instituciones que forjaron su carácter y su amor por Carabobo. Coronó su formación académica graduándose como Ingeniero Civil en la Universidad de Carabobo, casa de estudios a la que regresó para completar su postgrado, perfeccionando así las herramientas con las que serviría a su región por décadas.
Empresario apasionado y visionario, Francisco José dedicó su vida profesional al desarrollo del sector construcción en Venezuela. Su liderazgo gremial lo llevó a ser Presidente de la Cámara de la Construcción del Estado Carabobo y Directivo de la Cámara Venezolana de la Construcción, desde donde defendió con convicción los intereses del sector, el trabajo digno y el desarrollo urbano del país.
Su innata vocación de servicio público se expresó en una larga trayectoria institucional: Fue Presidente del Instituto de Vivienda del Estado Carabobo (IVEC), Presidente de FUNDALEGRIA, Presidente de FUNDADEPORTE y, posteriormente, Director General de la Alcaldía del Municipio Naguanagua.
Desde cada uno de estos espacios trabajó con entusiasmo, visión y compromiso genuino por la vivienda digna, la alegría popular, el desarrollo deportivo y el bienestar de su comunidad. Fue además un destacado dirigente deportivo y social. En su juventud representó con orgullo a Venezuela en Bowling, portando los colores de su país con la disciplina y pasión que caracterizaron cada empresa de su vida.
En el fútbol, sirvió como Vicepresidente del Carabobo Fútbol Club, contribuyendo al crecimiento de la institución deportiva más representativa del estado. En el ámbito social, fue Presidente del Club Hípico de Carabobo, emblemático club de la ciudad, desde donde promovió la vida en comunidad, el deporte y la tradición carabobeña.
Su amor por la hípica trascendió lo institucional y fue profundamente familiar. La familia Wadskier es orgullosa propietaria del Stud Balbico, el stud de caballos de carrera más antiguo de Venezuela, herencia y símbolo vivo de una estirpe que ha contribuido durante generaciones a la historia ecuestre del país.
En cada carrera, en cada caballo, Francisco José depositó su pasión, su identidad y el orgullo de llevar el apellido Wadskier con honor.
Francisco José fue un firme y convencido creyente en la democracia, la ciudadanía activa y los valores cristianos. Su fe en Dios fue el ancla de su vida; un hombre de principios que no titubeó en defenderlos en los espacios públicos y privados que habitó. Su trayectoria de vida y servicio fue reconocida con los más altos honores del estado: Fue condecorado con la Orden Gran Oficial y Caballero del Sol de Carabobo, la más elevada distinción cívica regional, y con la Orden Atanasio Girardot otorgada por el Municipio Naguanagua, testimonios de una vida entregada al bien común.
Vivió sus 64 años con la frente en alto, enfrentando cada prueba —incluyendo una valiente y digna batalla contra el cáncer— con una fortaleza que inspiró a todos quienes lo rodearon. Fue un gremialista nato, un servidor público ejemplar, un deportista incansable, un demócrata de corazón y, sobre todo, un carabobeño íntegro en el más pleno sentido de la palabra.
Lo despide con amor inconmensurable su amada esposa Andreina; sus hijos André, Frank y Fer; sus nueras, Daniella y Sandra quienes también lo acompañaron con amor en este proceso; sus adorados nietos Francesco y Franco; su madre Graciela Bocaranda de Wadskier; y sus hermanos Gracielita, Luis Alfredo, Fernando, Rafael José y Luis Fernando Wadskier Bocaranda. La familia Wadskier Stefani llora la partida de quien fue su guía, su ejemplo y su más grande orgullo."Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios." — Mateo 5:8