Al respecto, la ingeniera civil Francis Borges Cabanelas explicó que también se realiza la demolición, escarificación y verificación de las pendientes de los techos de los pasillos. “Estamos siguiendo los protocolos normativos para proteger la integridad de la obra de los factores externos como la lluvia, sol y humedad. Además de mantener la parte estética a nivel de encamisados, en la parte inferior, ya que actualmente, el área de los baños y las juntas de dilatación se encuentran bastante afectados”, detalló.
Vale destacar que estos pasillos tienen un gran valor arquitectónico que se dimensiona al ver que fueron concebidos para conectar los espacios académicos con el arte y la naturaleza. Pero, el paso de los años causó algunos daños que hoy son reparados por la Comisión, que busca preservar en todo momento el valor patrimonial de la casa de estudio.
“De hecho, durante los trabajos de impermeabilización siempre tratamos de encontrar qué hay debajo, qué es lo que realmente estaba inicialmente, para reportar hallazgos y evitar las modificaciones innecesarias”, agregó Borges, quien considera que estas labores durarán aproximadamente tres meses y culminarán con un acabado final de pintura elastomérica o poliuretano alifático.