Márquez, aseguró que la Ley de Amnistía es un avance dentro de un proceso más amplio y que su aplicación efectiva es fundamental para consolidar el camino iniciado.
“Con la Ley de Amnistía se da un paso, no es el paso definitivo”, precisó, y agregó que la voluntad política expresada con su firma “tiene que ser puesta a prueba todos los días”.
Durante la entrevista, destacó el papel de Delcy Rodríguez, como presidenta encargada del país, indicando que le corresponde impulsar los cambios necesarios en esta etapa, y enfatizó que el proceso debe orientarse a fortalecer el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo, el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia.
Además, aseguró que este momento político requiere trabajo conjunto entre el gobierno, la oposición y la ciudadanía. “No doy un cheque en blanco, pero tengo esperanza de que las cosas se puedan hacer bien”, afirmó, destacando la importancia de que los cambios conduzcan a la recuperación institucional y al respeto a la Constitución.
El dirigente también vinculó la estabilidad política con la estabilidad económica, señalando que el país atraviesa una transformación que requiere continuidad en las decisiones y acuerdos estratégicos, incluyendo la inversión en sectores clave.
“Tenemos que aprovechar esta oportunidad para construir, para generar progreso y bienestar para todos los venezolanos”, expresó.
Márquez, reiteró que su posición se centra en la defensa de la Constitución y la democracia, y sostuvo que el objetivo del proceso es consolidar instituciones fuertes, garantizar justicia y abrir paso a una etapa de estabilidad para el país.