En este sentido, es importante recordar que el pasado martes 7 de enero, la mandataria venezolana solicitó ante el Parlamento venezolano promover una Ley para sanar las heridas de los sectores radicales, con el objetivo de fomentar la paz y la conciencia política, económica y social.
Asimismo, indicó que otro de los puntos relevantes de este instrumento legal es erradicar las expresiones sociales, políticas, económicas que inciten al odio, ya que las mismas han derivado "situaciones muy peligrosas para el país", por lo que, instó a su vez a impulsar programas de paz y convivencia en todos los sectores de Venezuela.
Además, explicó que las acciones y expresiones colmadas de intolerancia han "comprometido la independencia y soberanía nacional al arrodillarse ofreciendo nuestro país y nuestras riquezas".