Para la institución el éxito en su reproducción dentro del recinto representa un triunfo científico
Aragua.- El Zoológico Leslie Pantin, ubicado en Paya, estado Aragua, se posiciona este 2025 como un baluarte fundamental para la supervivencia de la fauna silvestre venezolana, según los registros de este ciclo anual se confirmaron una serie de nacimientos que impulsan la conservación animal.
Este centro celebra la vida de especies que enfrentan amenazas severas en su hábitat natural, todo ello bajo un esfuerzo técnico y humano constante que transforma el lugar en un santuario donde se respeta la biodiversidad.
El director del zoo, Federico Pantin, junto a su esposa la veterinaria Tuenade Hernández, acompañados de un equipo altamente calificado, han dado voz a través de la concienciación a los animales que se encuentran en peligro crítico de extinción por la caza furtiva, el desplazamiento o incluso la contaminación ambiental.
Uno de los logros más destacados mencionados por el zoo, es el nacimiento de una nueva cría de Danta Venezolana (Tapirus Terrestris), un mamífero que posee una importancia ecológica vital como arquitecto de los bosques en el país, pero sus poblaciones disminuyen de forma acelerada a causa de la cacería y la deforestación.
Para la institución el éxito en su reproducción dentro del recinto representa un triunfo científico, pues esta especie requiere condiciones de paz y salud óptima para completar sus extensos ciclos biológicos. La pequeña danta, que pertenece a una especie clasificada como vulnerable y en peligro en varias zonas del país, recibe una atención especializada por parte de los cuidadores para asegurar su pleno desarrollo.
Otro de los notables éxitos fueron los resultados extraordinarios con las eclosiones de camadas del Caimán del Orinoco (Crocodylus Intermedius), una especie que ocupa el escalafón de Peligro Crítico de Extinción, la categoría previa a la desaparición total en estado silvestre.
Dentro del programa de conservación, los pequeños reptiles permanecen bajo vigilancia en estanques protegidos, donde ganan la talla y el peso necesarios para su reintroducción en los ríos del llano venezolano, una acción que busca restablecer el equilibrio perdido en los ecosistemas fluviales de la nación.
El balance del 2025, también incluye al Galápago Llanero (Podocnemis Vogli), con la recolección y nacimiento de más de 480 huevos en el ecosistema llanero del recinto. Por su parte, en el sector de aviarios se reportó un incremento en la población de Cardenalitos y otras aves de gran importancia, dónde el equipo mantiene protocolos estrictos de nutrición y manejo sanitario, medidas que incrementan la tasa de supervivencia de los neonatos, incluso mayor a la que se registra en la naturaleza.
Del mismo modo, en el mes de octubre anunciaron el nacimiento de una nueva cría de Mono Araña del Norte (Ateles Hybridus), una hembra hija de Lara y Chucutín, ejemplares que llegaron a la institución hace 5 años.
Este importante acontecimiento forma parte de los logros alcanzados dentro del Programa de Conservación y Reproducción del Mono Araña del Norte, especie que también se encuentra en Peligro Crítico de Extinción según la UICN.
Uno de los aspectos destacados, es que en la institución los nacimientos se desarrollan de manera natural, para permitir que las madres lleven a cabo todo el proceso de parto y cuidado de las crías sin intervención humana, salvo en casos estrictamente necesarios. El hecho permite evaluar el comportamiento maternal, aspecto fundamental para garantizar la supervivencia de los recién nacido.
Pantin explicó que realizan charlas educativas sobre la biología de las especies de la fauna venezolana, el tráfico ilegal de animales y la importancia de conocer el cuidado correcto de la naturaleza y su ecosistema.
Por su parte, Hernández enfatizó que una de las principales tareas para la protección de la fauna venezolana es la educación ambiental, por ello abren sus puertas a escuelas para realizar visitas guiadas y explicar a los más pequeños que el futuro del planeta está en sus manos.
Este recinto es la muestra de la entrega de dos generaciones que dieron y aún dan su vida por otras especies, sus fundadores el veterinario Leslie Pantin y su esposa Ledia Contreras, sin saberlo hicieron realidad un sueño juvenil y familiar que perdurará en el tiempo.