Este importante fenómeno religioso y cultural venezolano cumple 314 años desde su milagrosa aparición
País.- Con música y oraciones, cada 18 de noviembre, los devotos celebran a la Virgen de la Chiquinquirá. Este día tan especial se ha convertido en una de las expresiones religiosas más importantes y arraigadas de Venezuela.
La imagen de la Santa Madre es considerada como un símbolo de unidad y esperanza para los fieles, quienes cada año acuden a la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Maracaibo, para rendirle homenaje y agradecerle por los favores concedidos.
Cuenta la leyenda, que el 18 de noviembre de 1709, una humilde mujer, llamada María Ramos, encontró un paño abandonado en una choza. Al recogerlo, descubrió que estaba pintado con la imagen de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos.
En 1749, el paño fue trasladado a la iglesia de San Juan de Dios, donde se construyó un altar especial para su veneración. La imagen fue llamada "Virgen de la Chiquinquirá", en referencia a un término indígena que significa "lugar donde se encuentran las aguas".
Mantos
Además de las oraciones y la devoción, los mantos que viste la imagen de la Virgen son otro aspecto destacado de la celebración.
Cada pieza cuenta con un diseño único y especial, que representa diferentes aspectos de la advocación mariana. El primer manto, diseñado por Nidal Nouaihed, está inspirado en la llegada de la Virgen de Chiquinquirá a las costas del Lago de Maracaibo.
El segundo manto fue diseñado por Miriam Rodríguez, su diseño central está compuesto por flores y hojas de acanto bordadas en oro, que realzan la belleza de la Virgen.
El manto procesional homenaje parroquial, diseñado por Luis David Acosta, lleva por nombre "Regina Sanectorum Omnium", y representa a la Virgen María como "la Santa entre todos los Santos de Dios". Con su delicado color celeste y destellos de cristales, simboliza la pureza y la nobleza de María y el reino de los cielos.
Durante la misa de la Aurora, la Virgen de la Chiquinquirá lucirá una pieza diseñada por Rafael Tapia. Esta vestimenta de color rosado, está inspirado en el corazón inmaculado de María y marca el final de los 40 días de fiestas patronales.
Devoción
Este año 2023 se conmemoran 314 años de renovación milagrosa, que para los devotos es un momento sagrado y emotivo.
"Para mí como zuliana la virgen es nuestra mejor representación. Ella es muy importante en mi hogar y para toda mi familia, mi primera hija lleva su nombre en honor a ella, porque en el momento de su nacimiento sentí que mi Chinita me acompañó en esa fecha tan especial", expresó con una sonrisa Adys Espinoza.
La fe del pueblo encuentra en la Virgen de Chiquinquirá una fuente de esperanza, guía, luz y madre. Los zulianos consideran a La Chinita como milagrosa y cercana, por lo que acuden a ella en todo momento.