Durante esta época del año el uso de la pirotecnia es más frecuente porque es utilizado como un sinónimo de celebración y alegría, y, aunque tiene décadas desde su invención, cada vez hay mayor cantidad de especialistas que indican que es perjudicial para la salud de nuestras mascotas, llegando a convertirse en su peor pesadilla.
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Al respecto, el médico veterinario, Jesús David Pulgar Tovar, explicó para Notitarde que se debe entender que los decibeles en los humanos no son los mismos en los animales. Detalló que los perros pueden soportar hasta 450 decibeles y que sus oídos suelen escuchar tres veces más que el de los seres humanos.
Al momento que explota algún fuego artificial de un tamaño regular las personas perciben el sonido a 150 decibeles. “Es por eso que, en condiciones graves, lo que es 24, 25 y 31 de diciembre, hay animales que caen infartados, que les sangra el tímpano, que salen desorientados, que convulsionan. A veces las personas piensan que es filosofía, que es animalismo, sobreprotección o humanizar los animales, pero aquí es distinto, estamos hablando del desarrollo de los sentidos que tiene un ser vivo”, expresó el profesional con 19 años de experiencia, a la vez que agregó que el ruido que produce la licuadora cuando está en funcionamiento, el de los truenos también les afecta.
Advirtió que hay personas que le dan a sus mascotas alguna pastilla para la ansiedad o los nervios, pero si los mismos padecen de hipertensión, hipotensión o sufren de alguna alteración nerviosa no lo pueden consumir porque pueden no despertar.
“Apartarlos de ese ruido excesivo, ya sea en una habitación, hay personas que se van para la playa”, recomendó el médico veterinario, a la vez que informó que el canal televisivo National Geographic Channel durante Nochebuena y Nochevieja cuenta con una programación especial de música clásica para las mascotas.
(Mónica G. Parra O.)