Estos delitos corresponden a graves violaciones de los derechos humanos, indicó la magistrada Tania D´Amelio
País.- La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) reiteró que no podrán otorgarse beneficios procesales, ni fórmulas alternativas de cumplimiento de pena, en el juzgamiento de algunos delitos vinculados con violencia de género y contra niños, niñas y adolescentes.
Esto ocurre debido a la atrocidad que comprenden estos delitos y el alto impacto social que corresponden estas “graves violaciones a los derechos humanos alcanzando un nivel elevado de reproche dentro del mundo jurídico", precisó la magistrada de la Sala Constitucional del máximo tribual, Tania D´Amelio, este miércoles 26 de octubre.
En este sentido, explicó que la decisión anterior aplica en el juzgamiento de los siguientes delitos: violencia sexual, acto carnal con víctima especialmente vulnerable, prostitución forzada, esclavitud sexual, tráfico ilícito de mujeres, niñas y adolescentes, trata de mujeres, niñas y adolescentes, explotación sexual de niños y adolescentes varones, cometido en forma continuada y abuso sexual niños y adolescentes cometidos de manera continuada.
De igual forma, se estableció en esa sentencia de la Sala Constitucional con carácter vinculante, que
cuando la víctima agredida de los delitos señalados sea niño, niña y adolescente, empezará a computarse el lapso de prescripción de la acción penal
desde el día en que cumpla su mayoría de edad o en el caso de que se produzca
la muerte de la víctima siendo menor de edad, desde el día que la misma fallezca. Esta sentencia fue publicada en el año 2017.
La Sala Constitucional reiteró esta sentencia, luego de
los recientes casos de violaciones a siete niñas y el asesinato de una de ellas en Venezuela.
Entre los casos más recientes se encuentra el hallazgo del cadáver de una niña de 5 años, en un pozo séptico del sector Tronconero, municipio Guacara, quien presentaba lesiones y se conoció fue victima de una violación.
Al momento de la búsqueda, el hermanastro de la víctima, de 15 años de edad, insistía en que no revisaran el pozo séptico, pues él ya lo había hecho; sin embargo, los familiares encontraron allí a la niña.