El área principal alberga un nuevo retablo diseñado para la Virgen de Montserrat, donde también se ubicaron las imágenes del Santo Cristo, San José, San Rafael, San Francisco y San José Gregorio Hernández.
El proyecto incorporó revestimientos de mármol blanco y cuarzo rosa en los nichos, junto con acabados en tonos blanco y dorado, acompañados por la instalación de un sistema de iluminación cálida. Asimismo, las labores abarcaron la pintura de las áreas internas y externas, la impermeabilización de los techos, la cristalización de los pisos y la renovación total del sistema eléctrico.
El mobiliario del recinto, compuesto por las puertas de madera, los bancos y los reclinatorios, atravesó un proceso completo de restauración para la atención de los feligreses. Finalmente, la imagen de la patrona municipal incorporó a su patrimonio un nuevo juego de joyas elaborado por el orfebre George Wittels.