Posteriormente los hermanos Delfín iniciaron su búsqueda de 26 días para poder encontrar los cuerpos de sus seres queridos. Y fue cuando luego, los jóvenes en busca de un nuevo comienzo después de una tragedia que les arrebató a varios de sus seres queridos. se mudaron a Cali, Colombia, donde su padre vive.
Sin embargo, este lunes a las 7:34 de la mañana, un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro cercano a Cali, volvió a ponerlos frente a una situación que creían haber dejado atrás. Según relató su padre, apenas comenzaron los movimientos, los adolescentes salieron corriendo de la vivienda mientras él se encontraba fuera de la casa y regresaba rápidamente para saber qué había ocurrido.
Al llegar, Deivid no encontraba a sus hijos y el miedo se apoderó de él. Minutos después logró reencontrarse con ambos, sanos y salvos. "Se me salieron las lágrimas y todo, porque me daba miedo de lo que vivieron mis hijos. No quiero que les pase nada a mis hijos", relató el hombre al recordar el angustiante momento.
Después del nuevo terremoto, la familia decidió permanecer fuera de la vivienda por temor a regresar al interior. "En este momento estamos aquí afuera, en la casa", contó el padre, quien admitió que el miedo todavía les impedía entrar. A pesar de todo lo ocurrido, buscó aferrarse a una certeza: "Nosotros estamos aquí, con vida".