Edinson Corniel e Isamar Martínez transforman el dolor en solidaridad en Montaña Fresca, Maracay
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Edinson Corniel e Isamar Martínez transforman el dolor en solidaridad en Montaña Fresca, Maracay

Aunque diversas empresas privadas, la gobernación, la alcaldía, iglesias, fundaciones y ciudadanos particulares aportaron rubros de la cesta básica las necesidades urgentes persisten
3 de agosto de 2026
País.- La tragedia de Vargas dejó una huella imborrable en todos los venezolanos hace 27 años, pero hoy esa misma historia llegó a la memoria de muchos que la vivieron con los eventos sísmicos ocurridos el pasado 24 de junio, especialmente, a aquellos radicados en Maracay provenientes de La Guaira.


En el sector Los Laureles de la urbanización Montaña Fresca, municipio Santiago Mariño del estado Aragua, viven Edinson Corniel e Isamar Martínez, dos amigos sobrevivientes de aquel desastre del 1999. Durante los recientes eventos naturales explicaron que varias personas arribaron a la urbanización desde La Guaira, con la intención de pernoctar con sus allegados y evitar la estancia en centros de acopio colectivos o refugios.

Corniel y Martínez encabezan de forma independiente la atención humanitaria para 68 personas distribuidas en 25 familias. La motivación de ambos líderes nace de la propia experiencia. Tras vivir el despojo en su infancia y recibir reubicación en suelo aragüeño, comprenden el dolor de quienes enfrentan la pérdida.

Edinson recordó parte de aquello que marcó su niñez y la de su compañera, "y esa bajada para nosotros que bajamos todos caminando casi más de media hora para poder bajar de los escombros, de los ríos, pasamos por encima de los cadáveres y sin poder hacer nada. La gente buscando cal para poder echar a la gente que ya estaban fallecidas fue fuerte".

Por su parte, Isamar revivió el impacto emocional que el motivo a ayudar al señalar, "uno de mis detonantes fue el reflejarme como mi papá y mi mamá hicieron que yo no me diera cuenta de la magnitud de la tragedia que estaba viviendo en el 99".


En respuesta a todo ello, Edinson reafirma su compromiso moral frente a las personas que buscan cobijo al expresar que, "tengan fe y esperanza, así como Isamar y mi persona fuimos reubicados en la urbanización Montaña Fresca, ustedes también lo serán. Cuenten con Isamar y conmigo, porque nos sentimos competentes de ser su portavoz".

Sin esperar por terceros, Corniel y Martínez asumieron el censo, el control de la información y la entrega casa a casa del auxiliar para garantizar que el llegue beneficio a los afectados directos tras notar que los primeros días de la tragedia se había vuelto un descontrol. Detallaron que aunque diversas empresas privadas, la gobernación, la alcaldía, iglesias, fundaciones y ciudadanos particulares aportaron rubros de la cesta básica como arroz y pasta, las necesidades urgentes persisten.
Los refugiados carecen de proteínas como carne, pollo, pescado, huevos y también aliños, medicamentos para patologías médicas específicas, así como colchones, camas, ventiladores y almohadas, debido a que las viviendas receptoras no poseían preparación previa para esta contingencia. Al respecto, Corniel enfatizó la importancia del orden, "tenemos que organizarnos porque esto no es para ahorita, esto va a llevar tiempo. Todo no puede ser pasta y arroz; tenemos que buscar un equilibrio para darle una proteína a toda esta gente que se la merece".

El trabajo voluntario de estos jóvenes amigos en Montaña Fresca demuestra que la resiliencia transforma el sufrimiento en una red de apoyo emocional lleno de esperanza para quien más lo necesita. Para sumarse a esta causa con donaciones directas pueden establecer contacto telefónico con Edinson Corniel a través del número 0412-438-5247 o con Isamar Martínez por el 0422-444-0182.

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VÍA Jeniffer Leal
FUENTE Editoría de Notitarde