Explicó que la operación fue planificada y ejecutada por especialistas de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), con apoyo de expertos en explosivos, quienes llevaron a cabo previamente las pruebas de seguridad y coordinaron la evacuación del perímetro.
"El edificio cayó como estaba planificado que cayera", afirmó el funcionario al señalar que las cargas explosivas funcionaron según lo previsto y permitieron que la estructura colapsara de forma controlada.
Indicó que, tras la demolición, los bomberos iniciaron las labores de enfriamiento del área con agua, mientras equipos caninos especializados inspeccionan el sitio para descartar la presencia de explosivos que no hayan detonado durante la operación.
En este sentido, informó que, una vez finalizadas esas verificaciones, comenzará una nueva fase de búsqueda y recuperación de los cuerpos que permanecen entre los restos de la estructura.
Explicó que la decisión de demoler el edificio fue tomada en conjunto con los familiares de las víctimas, debido a que la inclinación de la torre impedía continuar las labores de rescate de forma segura y representaba un riesgo para los equipos desplegados en la zona.
"Una vez que cae el edificio, se reanudan estas tareas y esperamos poder entregar los cuerpos de aquellos familiares que aún no han sido recuperados", expresó.
En el operativo participaron el Ministerio de Obras Públicas, autoridades regionales, el Comando Estratégico Operacional de la FANB (CEOFANB), Protección Civil, ingenieros voluntarios, miembros de la comunidad y familiares de las víctimas, quienes acompañaron todo el proceso de demolición controlada.