De igual manera, compartió sus vivencias al realizar un recorrido en los campamentos ubicados en Los Caracas, la Universidad Simón Bolívar (USB) y la Universidad Marítima del Caribe (UMC).
“He escuchado historias que todavía me estremecen. He abrazado a personas que lo perdieron todo. He visto lágrimas, silencios y confieso que muchas veces me ha costado contener las lágrimas a mi, porque detrás de cada rostro hay una historia, una familia, un sueño que merece volver a empezar. Mi mayor deseo es que muy pronto cada una de estas familias pueda volver a abrir la puerta de un hogar digno, reconstruir su rutina y recuperar la tranquilidad”, expresó la ministra.
Finalmente, destacó la resiliencia de los afectados y la labor de los equipos desplegados en el territorio, asegurando que la alegría de los niños en estos espacios representa el motor para avanzar en medio de las dificultades.