El presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad e Infraestructura detalló que la hoja de ruta técnica seguirá el proceso de evaluación y reconstrucción de las edificaciones.
Especificó que la primera fase consiste en una evaluación rápida realizada por ingenieros civiles, permitiendo determinar si una edificación es habitable, de uso restringido o no habitable. Para ello se utiliza el semáforo verde, amarillo o rojo. "Lo primero es no correr riesgo y por eso lo más importante es sobre todo la salvaguarda de la vida", señaló.
Francisco Garcés puntualizó que en el segunda fase están relacionadas con las viviendas calificadas de color amarillo o rojo, en este proceso, la inspección será más detallada, deben precisar el tipo de intervención necesaria. En esta fase se determina si la estructura puede ser reparada, apuntalada o si requiere demolición.
Con relación a la tercera fase 3, señaló que se aplican lineamientos técnicos específicos para cada tipo de daño:
En mampostería (paredes no estructurales): "No todas las paredes hay que derribarlas. Si la pared está segura, se repara", aclaró Garcés.
Daños estructurales leves (etiqueta amarilla): lineamientos para sellar grietas, reparar pérdida de recubrimiento e intervenir elementos dañados, serán entregados la próxima semana.
Daños estructurales mayores (etiqueta roja recuperable): lineamientos de mayor complejidad, que están "a punto de salir" según indicó el funcionario. Garcés precisó que en esta fase se habla de reparación, no de reforzamiento: "No estamos otorgándole a la estructura mayor capacidad de la que tenía antes, sino restituyendo su condición inicial."
Para finalizar, la cuarta fase, consiste en el reforzamiento de las estructuras ya reparadas. Es decir es reforzar un proyecto más elaborado con procedimientos de mayor envergadura, orientado a llevar la edificación a una condición de desempeño deseable ante un eventual sismo futuro.