Morales explico que, el abordaje prioritario iniciará esta semana mediante asambleas con los representantes de los primeros 79 condominios clasificados en semáforo amarillo, con el objetivo de devolver la normalidad a las estructuras.
En relación con las 12 edificaciones evaluadas en categoría roja, precisó que no existen criterios para decretar la demolición, por lo que todo trabajo posterior quedará sujeto a la decisión de la comisión nacional.
El burgomaestre señaló que las inspecciones técnicas ejecutadas entre las comisiones nacional, regional y municipal arrojaron una contabilidad total de 478 edificios en semáforo verde, 79 en amarillo y 12 en rojo. Durante la jornada inicial de 24 horas, los equipos multidisciplinarios abordaron 853 hogares e identificaron 234 inmuebles en condición amarilla.
En cuanto a la parroquia Choroní explicó que concentra “el panorama constructivo más delicado” al sumar 60 viviendas en estatus rojo. Un grupo de 16 de estas casas posee valor patrimonial y requiere los informes definitivos del Instituto de Patrimonio Cultural para cualquier tipo de reparación, mientras que los inmuebles restantes corresponden a edificaciones de adobe, caña brava y otros sistemas tradicionales.
Del mismo modo, indicó que, en la red asistencial y religiosa, el ambulatorio de Choroní sufrió daños de consideración y cuenta con un plan de ruta para su restauración, al tiempo que la Catedral de Maracay y las dos iglesias principales de Choroní registraron deterioros severos que las sitúan en semáforo rojo.